viernes, 2 de agosto de 2019

Reseña de "La metamorfosis" de Franz Kafka

 






Título : La metamorfosis y otros relatos
Autor: Franz Kafka
Ilustrador: Santiago Caruso
Editorial: Alma, clásicos ilustrados, Barcelona, 2018
Número de páginas: 80








Un libro clásico de conocido argumento que aunque en mis tiempos de estudiante no llegué a leer sí estudié acerca de su contenido. No sé si la idea que había mantenido sobre este libro es lo que me enseñaron o es el filtro del tiempo el que me ha llevado a creer que era un relato a modo de ensayo filosófico donde a través de una historia se habla de los cambios que se producen en una persona a lo largo de la vida a modo de crisálida. Pero me ha pasado como lo que algunos cuentan sobre La Gioconda de Leonardo Da Vinci, alimentados con grandes expectativas sobre el cuadro se sienten decepcionados al ver el tamaño que tiene. En este caso no ha sido por el tamaño, sabía que era una obra corta, sino que tenía otra idea de lo que era el libro, en mi opinión está más cerca de ser un cuento para niños que un ensayo filosófico, de hecho en un principio he leído que fue escrito con esa intención. Y en cuanto al contenido o mensaje del libro trata más de las relaciones familiares y sus desengaños que del desarrollo personal.
El protagonista de la historia es un comerciante textil Gregor Samsa que vive con sus padres y su hermana Grete. Un día se convierte en un extraño insecto y él y su familia tienen que aprender a vivir con esa transformación . Los padres no le prestan mucha atención, él empieza a conocer los verdaderos sentimientos de su padre que sólo le preocupa la economía familiar. La hermana es la única que parece hacerle caso y se encarga de darle de comer hasta que un día también expresa su voluntad ante esa situación.
Es impresionante como en una historia tan simple pueden manifestarse los conflictos más profundos. Franz Kafka también estuvo atormentado por sus relaciones familiares y tuvo una muy buena relación con una de sus hermanas Ottla, su vida fue complicada y se entregó a  su profesión de escritor. Utiliza la fantasía a modo de los cuentos de hadas y con ello los lectores podemos descifrar el significado que hay detrás de todos los gestos  y palabras.
Por supuesto no voy a desvelar el final, pero lo que es paz para todos los personajes no lo es para el lector, por lo menos para mi, crea inquietud y surgen multitud de preguntas que les hubieras planteado a los protagonistas para encontrar otros comportamientos y otras vías de solución, obviamente sin cambiar el argumento ni las emociones que el autor plantea. Pero quizá ahí está el valor de esta obra que como las grandes obras artísticas acumula emociones e intenta moldear a los lectores .
He viajado muchas veces a París pero siempre de paso conduciendo hacia Inglaterra, en una ocasión paré a visitarlo pero con muy poco tiempo, con la persona con la que viajaba tuvimos que decidir entre pasear por la ciudad o entrar al Museo de Louvre, visitamos Montmartre, no se si tendré la posibilidad de visitarla de nuevo y poder admirar por mi misma La Gioconda para tener mis propias opiniones. Yo os propongo que leáis este libro que es conmovedor y sorprendente para sentirlo por vosotros mismos. 
 La edición que pude encontrar de este libro es extraordinaria, con un papel de calidad con el que ya se hacen pocos libros, con “punto de libro” e ilustrada, igual que un té no sabe igual en un vaso de plástico que en una taza de porcelana si os sentís motivados a leer La metamorfosis os aconsejo que lo leáis en esta edición.

sábado, 29 de junio de 2019

Reseña de "Biografía del silencio"

 






Título: Biografía del silencio
Autor: Pablo D’ Ors
Editorial Siruela, Madrid, 2019
N.º de páginas: 106









Es curioso como por razones distintas y vías distintas en la misma semana mientras mi hijo conocía a Miguel D’Ors yo conocía a su primo Pablo D’Ors, los dos nietos del filósofo y escritor Eugenio D’Ors que yo como tantos otros había estudiado en su tiempo pero que permanecía en mis archivos mentales como algo olvidado y tuve que recurrir a desempolvar su recuerdo. Nacer en una familia que forma parte de la historia de la cultura debe de dar una riqueza que no la dan otras. Mi sorpresa fue saber que Pablo D’Ors es sacerdote católico y que además escribe sobre meditación una practica más cerca de las religiones orientales que del catolicismo. Siendo yo también católica y practicando en los últimos años el yoga y la meditación, podía no ser tan desorbitado juntar a Cristo y Buda en un misma filosofía de vida “El vacío de sí, el olvido de sí, está en proporción directa con el amor a los demás. Cristo y Buda son, en este sentido, los modelos más insignes que conozco.” Este breve ensayo sobre la meditación llegó a mi como regalo de una amiga que compartimos las mismas inquietudes sobre la vida, fue uno de esos regalos que sorprenden y alegran porque se hacen por amistad en cualquier época del año. Es breve pero denso, no tiene desperdicio, palabra a palabra está lleno de contenido, está formado por 49 apartados o capítulos que nos guían en su lectura.
Nos presenta la meditación como un método que aparentemente es simple: sentarse, respirar y acallar los pensamientos pero que es bastante difícil de conseguir “Comprobé que quedarse en silencio con uno mismo es mucho más difícil de lo que antes de intentarlo había sospechado.” aunque matiza ”Meditar no es difícil; lo difícil es querer meditar.” La meditación nos la plantea como una disciplina para acrecentar la confianza, es una practica de la espera, nos ayuda a recuperar la niñez perdida “la mirada se limpia y se comienza a ver el verdadero color de las cosas… se sonríe con más frecuencia".
El libro es una revolución frente algunas ideas que hemos heredado de la educación católica: nos han fomentado la importancia de tener grandes ideales e ir a por ellos, sin embargo “cuesta mucho aceptarlo, pero nada hay tan pernicioso como un ideal y nada tan liberador como una realidad, sea la que sea” el autor nos escribe sobre los cambios que surgieron en él a través de la meditación ”empecé a desechar de mi vida todo lo quimérico y a quedarme exclusivamente con lo concreto”; nos han fomentado proponernos metas, esforzarnos y procurar rendir al máximo, en cambio para afrontar las situaciones difíciles nos propone lo contrario “Para lograr tal conexión con el dolor es preciso hacer exactamente lo contrario a lo que nos han enseñado: no correr, sino parar; no esforzarse, sino abandonarse; no proponerse metas, sino simplemente estar ahí”; nos educan en la importancia de grandes búsquedas para ser felices pero “Para vivir en la realidad, debemos demoler los sueños que nos han encarcelado… casi todos los sueños terminarán por desmoronarse precisamente porque no son nuestros”. También nuestra educación nos ha enseñado a vivir con dramatismo las distintas situaciones problemáticas que pueden darse en la vida y pueden acusarnos de no ser personas sensibles o responsables sino las afrontamos así pero “Descubrir que uno no puede realizar determinada tarea, por ejemplo, no tiene por qué ser un problema; puede ser una liberación. La convalecencia que comporta una enfermedad bien puede ser vivida como una merecida temporada de vacación. La ruptura de un matrimonio puede ser el primer paso para un matrimonio mejor.” También destacar que a todos los que hemos recibido esa educación católica nos han enseñado a evangelizar a “cambiar “ a los demás a que sean creyentes, sin embargo “lo más acertado parece ser, en consecuencia, dejar que el otro sea lo que es. En el zen se enseña a dejar a los demás en paz, porque poco de lo que les sucede es realmente asunto tuyo”. ¿Cómo encajar todos estos cambios?
El libro nos hace un recorrido por todo lo que interviene en el desarrollo del ser humano: los estados de ánimo, el yo auténtico, las decepciones, como vivir los problemas, el dolor, las trasformaciones temperamentales, el respeto, el recogimiento, la interiorización, la soledad y el silencio. Y en uno de sus capítulos nos alienta a todos con las cualidades que él ha recogido de su experiencia con la meditación: una mayor aceptación de la vida tal cual es; aceptar límites, achaques o dolores; benevolencia hacia los semejantes; atención a las necesidades ajenas; aprecio a la naturaleza y los animales; una visión global del mundo; mayor apertura a lo diverso; y por último mayor humildad, serenidad y confianza en uno mismo.
La ilustración que presenta el libro es una puerta abierta “Hacer meditación es ese momento en el que salimos. Es descubrir que la puerta nunca ha estado cerrada, que eres tú quien la ha cerrado con doble vuelta de llave”. Las personas estamos en constante cambio “actuamos conforme a la sabiduría que tenemos en cada momento” y esta propuesta de meditar nos puede llevar a unos cambios personales que quizá otras personas los hallamos conseguido por otros medios, en realidad creo que el libro es una manifestación de un crecimiento personal, crecimiento que el autor ha llegado a través de la meditación y nos puede servir de ejemplo a seguir, de hecho tiene muchos seguidores, su libro ha tenido varias ediciones publicadas y da cursos y conferencias para las personas que quieren seguir “su método” como camino de madurez personal. Es curioso como personas que vivimos distintas experiencias, que seguimos caminos distintos llegamos a las mismas conclusiones.
No soy muy partidaria de los libros de autoayuda y huyo de los libros que te dan formulas para vivir mejor o ser felices, aunque lo que he visto por Internet de este libro puede estar cerca de este enfoque yo lo he leído con otra mirada, en mi opinión este libro es un canto a la vida, fruto de la experiencia y madurez que puede enseñarnos a apreciar lo cotidiano. Biografía del silencio nos propone hacer una biografía de nosotros mismos donde “el silencio es solo el marco o el contexto que posibilita todo lo demás”.

domingo, 23 de junio de 2019

Reseña de "Cartas a un joven poeta"


 






Título: Cartas a un joven poeta
Autor: Rainer María Rilke
Editorial Akal / Básica de bolsillo 322, Serie clásicos de la literatura alemana. Madrid 2016
N.º de páginas :53








Fue en la sala del Museo Nacional Thyssen Bornemisza cuando me propuse leer a Rilke. Estaba visitando la exposición de uno de los grandes artistas del siglo XX, Balthus, la guía que nos explicaba la exposición nos lo presentó como un hombre que desde joven recibió una rica formación artística y su primer profesor fue Rainer María Rilke, uno de los poetas más importantes de la literatura universal. Había oído hablar de él pero después de disfrutar del estilo tan personal y único de Balthus me sentí motivada a conocer su opinión sobre el arte y de cómo pudieron influir sus consejos en su pintura. El libro elegido no podía ser otro que Cartas a un joven poeta, cartas que se convierten en consejos para cualquier joven con inquietudes artísticas. Emilio José González García profesor de Filología alemana nos introduce cómo hay libros que pueden cambiar vidas y cómo estas pocas cartas cambiaron la vida de Frank Xaver Kappus, un joven que quería ser escritor y animado por la coincidencia de estudiar en la misma Academia Militar donde Rilke también se inicio decidió enviarle sus poemas para que valorará su trabajo.”Una obra de arte es buena si surgió de la necesidad. En la forma en la que se originó se haya su valoración”.
Las cartas se inician en 1903 hasta 1908 y se publican en 1929 en Leipzig. Rilke las escribe desde los distintos lugares que visita, París, Pisa, Alemania, Roma y Suecia. Lo que llama la atención es la confianza en la que se fundamenta su relación, a veces pasan meses sin respuesta entre una y otra carta y esto no les afecta, y la razón puede ser tan simple como no tener la tranquilidad y soledad necesaria para escribirla. Pienso hoy en día que nos enviamos mensajes inmediatos a través del móvil y tardar unos minutos en dar la respuesta puede ser motivo suficiente para dudar de la otra persona.
Los temas que trata no son meramente artísticos, la vida, la muerte, el amor, la tristeza y sobre todo la soledad son constantes en sus cartas.
En la primera carta escrita desde París el 17 de febrero de 1903 da consejos al artista sugiriendo que se adentre en si mismo e inspeccione en las profundidades donde surge la vida“No todas las cosas pueden decirse o palparse, la mayoría de los acontecimientos son inefables”. En todas sus cartas habla de la importancia de aceptar la soledad como algo bueno y necesario“Y es que por lo general, y en especial en los asuntos más profundos e importantes nos encontramos completamente solos”. Presenta la soledad como reposo y hogar incluso en situaciones extrañas para encontrar cualquier camino. Habla de la soledad del artista como fuerza creadora, como lo único necesario “una soledad grande e íntima”. La soledad para averiguar lo que sucede en nuestro interior “Lo que sucede en vuestro interior merece vuestro amor, debéis trabajar en ello de alguna manera y no perdáis demasiado tiempo y no le dediquéis demasiados esfuerzos en explicarle vuestra postura a las personas”. Incluso cuando expresa su opinión sobre las relaciones de pareja lo plantea como dos soledades que se protegen mutuamente.
Cree en una evolución en relación a las mujeres, opina que en un futuro la mujer no será un antónimo de lo masculino, no será un complemento o una frontera sino algo autónomo, con vida propia y existencia “Este avance transformará la experiencia del amor … la transformará de arriba abajo, convirtiéndola en una relación de ser humano a ser humano”.También nos sorprende en su forma de enfocar la tristeza, para él las grandes tristezas son novedades que nos cambian por dentro, son una oportunidad para crecer “la única tristeza negativa y peligrosa es aquella que se pone ante los ojos de la gente para exagerarla”. Muestra una visión positiva del mundo, los temores, los abismos y los peligros debemos amarlos porque son nuestros “Quizá todo lo horrible sea en definitiva algo desvalido que desea nuestra ayuda”. Para él la vida y la muerte son grandes y maravillosas “Creedme: la vida tiene siempre razón”. La última carta publicada es también en París varios años después, el 26 de diciembre de 1908, es pura poesía, parece que el señor Kappus ha conseguido el título y la profesión de militar y con total respeto a su decisión le amplia el horizonte a poder también ser artista. “también el arte es una forma de vivir y uno puede prepararse para él viviendo de cualquier manera, sin saberlo.”
Las cartas publicadas son solo las que escribió Rainer Maria Rilke en respuesta a las que se supone que le escribió Franz Xaver Kappus que no conocemos pero a través de ellas podemos conocer las preguntas, las dudas y los planteamientos de Kappus con total coherencia; en ellas no solo es importante las reflexiones sobre el ser humano y el arte sino que también la riqueza expresiva y la poesía que se transmite en estas cartas nos dice la grandeza como escritor de Rilke.
Después de leer Cartas a un joven poeta me pregunto si la independencia que mantuvo Balthus con respecto a los movimientos de vanguardia de su época y la sensibilidad a los problemas de su tiempo pudo deberse a los consejos que como profesor le dio Rilke en sus principios. Es un libro que aconsejo leer a todas las personas sensibles a las creaciones artísticas y dado que Cartas a un joven poeta está en mi estantería me gustaría creer que es el propio Rilke el que terminaría la reseña diciendo como en el final de una de una de sus cartas:“Me alegra saber que mis libros estarán en su casa. Afectuosamente. Rainer Maria Rilke.”

miércoles, 19 de junio de 2019

Reseña de "El hombre en busca de sentido"


 





Título: “El hombre en busca de sentido”
Autor: Viktor Frankl
Editorial Herder, Barcelona, 2013
Número de páginas: 153










Iba a visitar Auschwitz, no había estado allí pero de mano del cine había presenciado la crueldad del holocausto. Visita un poco controvertida porque algunas personas hacen de esa visita un entretenimiento más dentro de los recorridos turísticos y todos debemos evitar que eso sea así. Para mi era tomar conciencia histórica de lo que allí sucedió y dar testimonio a quién se precie de lo que no debe volver a suceder. Y nada mejor que leer las experiencias de una persona que había pasado ese dolor y sufrimiento para acercarme a la realidad allí vivida. El libro me lo ha prestado mi hija, para ella fue una lectura obligada en sus estudios de grado, un ejemplo de vida para todas las personas que en un momento u otro de nuestras vidas podemos tener dificultades para salir adelante. “La realidad se desvanecía ante nosotros, el mundo emocional se amortiguaba, y todos los esfuerzos se concentraban en una única tarea: conservar nuestra vida y la vida de los camaradas amigos”
Viktor Frankl fue catedrático de Neurología y Psiquiatría de la Universidad de Viena. Durante la II Guerra Mundial estuvo internado durante tres años en Auschwitz, Dachau y otros campos de concentración. Escribió este libro describiendo las tres fases por las que pasó : una primera fase de internamiento en el campo, una segunda fase que describe como era la vida allí y una tercera fase que narra que sucedió después de la liberación. Junto con el libro se publica un apéndice donde explica los conceptos básicos de la teoría que desarrolló como Psiquiatra a partir de su experiencia, la Logoterapia. El prólogo escrito por José Benigno Freire profesor de psicología de la Universidad de Navarra nos explica las condiciones que precedieron a la publicación del libro, las dificultades por la que pasó su publicación y como la decisión de Viktor Frankl de estar cerca de sus padres frente al desarrollo de su vida profesional le llevó a los campos de concentración.

En su lectura vemos a un hombre con una extraordinaria sensibilidad y capaz de ver belleza en medio del mundo gris y desolador en el que vivía. Capaz de sentir y de amar a pesar del “desamor” que había a su alrededor. “Mi mente todavía se aferraba a la imagen de mi mujer… el amor trasciende la persona física del ser amado y encuentra su sentido más profundo en el ser espiritual del otro, en su yo íntimo”. Un hombre capaz de sacar lo mejor de si mismo y en medio de las situaciones trágicas quedaba la amistad, la unión y las buenas relaciones “me pareció más sensato intentar ayudar a mis compañeros como médico que vegetar o perder la vida en un trabajo improductivo e inútil” y como él mismo nos dice “el humor es otra de las armas del alma en su lucha por la supervivencia”. El libro es una reflexión continua acerca de la vida, no es sólo una narración a modo de diario de las dificultades y experiencias en los campos de concentración, va mucho más allá, es una propuesta de superación personal, de cómo llegar a una madurez interior. Habla de dos formas de afrontar las dificultades: como crecimiento personal o como algo irreal carente de sentido que les lleva a vegetar como lo hicieron la mayoría de los prisioneros; nos explica como en las mismas circunstancias un hombre es capaz de afrontar las adversidades o abandonarse hasta incluso morir “son las circunstancias excepcionalmente difíciles las que otorgan al hombre la oportunidad de crecer espiritualmente más allá de si mismo...unos preferían cerrar los ojos y refugiarse en el pasado. Para esas personas se oscurece el sentido de la vida, la vida pierde todo el sentido”.
Una mención especial y mi opinión uno de los pasajes más importantes del libro es cuando nos habla de la libertad interior “al hombre se le puede arrebatar todo salvo una cosa: la última de las libertades humanas- la elección de la actitud personal que debe adoptar frente al destino para decidir su propio camino… en esas condiciones, al hombre se le cierran las posibilidades de realizar valores de creación o vivencia, pero aún así la vida continua ofreciendo un sentido”. Él consiguió distanciarse de la situación, superarla de algún modo y situarse por encima del sufrimiento ”contemplarlo como si fuese una cosa pasada. Tanto yo como mis problemas se transformaron en el objeto de un interesante estudio psicocientífico realizado por mi mismo”
Enriquece sus puntos de vista con las citas de otras personalidades como Nietzsche, Bismarck, Thomas Mann, Tolstoi o el poeta Rilke entre otros. Cuando estás leyendo el libro sabiendo que consiguió sobrevivir piensas que el final va a ser feliz y no te planteas la amargura y desencanto que siente en el momento de su liberación. Ya no solo por todo lo que ha perdido sino porque la tensión psicológica a la que durante tanto tiempo había estado sometido le había hecho desaparecer al ser humano capaz de alegrarse “y lentamente teníamos que volver a aprender la capacidad de alegrarnos, fui avanzando, paso a paso, hasta convertirme otra vez en un ser humano”.

El libro ha cumplido su propósito dar un sentido a la vida de Viktor Frankl mientras estuvo en los campos de concentración que fue transformar sus problemas en objeto de estudio y con ello dar a los lectores la posibilidad de aprender de su teoría. En sus años posteriores viajó por todo el mundo impartiendo conferencias en distintas universidades y recibió varios premios. Pero utilizando sus propias palabras “alcanzar metas tan excelsas está reservado a unas cuantas personas”. Curiosidades de la vida no he podido llegar a visitar Auschwitz, lugar de brutalidades y exterminio pero de la mano de Viktor Frankl he visitado con sus palabras un lugar donde la capacidad humana trasciende las dificultades y consigue metas excelsas.

domingo, 7 de abril de 2019

Reseña del libro "30 maneras de quitarse el sombrero"

 





Título: 30 maneras de quitarse el sombrero
Autora: Elvira Lindo
Editorial: Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 2018
N.º de páginas: 285

Elvira Lindo es una escritora a la que conozco desde hace años, cuando escribía en el semanal del periódico El País. Sus artículos eran de los pocos que leía; los temas que trataba, sus puntos de vista y la naturalidad con la que escribía me han llevado a seguirle la pista y continuar su trayectoria literaria. Cuando salió a la luz el lanzamiento de su nuevo libro, 30 maneras de quitarse el sombrero, me sentí muy atraída por su lectura, no solo porque me gusta Elvira como escritora, sino por el contenido del libro: biografías sobre las mujeres que le habían influido en su vida. Posiblemente por ser mujer, pertenecer a su misma generación y haber vivido las mismas circunstancias sociales y culturales, me siento muy identificada con lo que Elvira Lindo escribe.
Empecemos por el principio con respecto al libro que aquí reseño: la portada. Es muy descriptiva, muy sugerente. Seguramente los diseñadores de la editorial hayan querido elegir una imagen que transmita el mensaje de fondo que hay en el libro: las mujeres «inconvenientes» a las que, por lo que piensan o lo que hacen, por ser auténticas y diferentes, la sociedad no les permite el paso. ¿Y qué imagen elegir? ¿Una mujer desgarbada, desaliñada, abandonada, triste y pasiva que quiere parecer atrevida? ¿Por qué perpetuar estos clichés? ¿O quizá sea una Pippi Calzaslargas moderna? La imagen provoca, confunde y, sobre todo, vende. Soy consciente de la importancia que tiene la imagen para transmitir mensajes y estoy segura de que los diseñadores también, pero esta portada, en mi opinión, resulta contradictoria con los ideales respecto a las mujeres «convenientes».
Pasando a su lectura, Elena Poniatowska, premio Cervantes 2013, escribe un precioso prólogo que nos habla de la generosidad de Elvira al escribir sobre otras escritoras, músicas, poetas...; de su autenticidad al escribir sobre ellas y de lo que podemos aprender con su lectura. Luego iniciamos los treinta relatos, que conmueven. Yo los he leído muy despacio, prácticamente uno por día; si se quiere profundizar en su lectura, aconsejo que así se haga para no mezclar sus historias y poder reflexionar sobre ellas buscando información sobre los acontecimientos, películas, obras de teatro o libros a los que se hace referencia. No obstante, el que quiera una lectura entretenida, puede leerlos en un par de días por la viveza de sus historias.
Hace un recorrido histórico por personajes que han influido en ella desde su infancia hasta su madurez. Me conmovió el capítulo que habla de Tristana, la obra de Benito Pérez Galdós, pues la leyó en tres ocasiones a lo largo de su vida y en cada una de ellas tuvo una lectura distinta; entonces me acordé de lo que decía Jane Austen: «¡Los libros! Estoy segura de que nunca leemos los mismos, o por lo menos con idénticos sentimientos». En este libro nos sorprende la nostalgia y la tristeza que emanan de muchas de las vidas que describe, de las ilusiones incumplidas, del fracaso, la soledad y hasta el desamparo; en estos momentos, el toque de humor que caracteriza a Elvira se convierte en ocasiones en ironía: «Hay muchas maneras de hacer que una mujer se calle. Una es la directa: "cállate". Está la muy habitual de no cederle la palabra. O cedérsela, pero no escucharla. La más ruin de todas: ridiculizarla hasta conseguir que se amedrente». También nos contagia de esos momentos felices que se viven en la vida y «que duran lo que un helado». En un viaje a Boston visitó la casa de Louisa May Alcott, escritora de Mujercitas; uno de sus personajes, Jo March, fue un modelo para ella, y junto al escritorio confesó: «sentí felicidad, sólida como la presencia de esa mujer del siglo XIX, que estaba ahí, en su mesa, escribiendo ese libro para mí. Os lo juro que la vi».
En cada mujer que retrata refleja algo de ella misma y de las mujeres en general; tiene la cualidad de describir momentos en los que nos hemos podido sentir identificadas. Alice Munro, una cuentista canadiense y premio Nobel de Literatura en 2013, comenzó a escribir desde pequeña y «su madre retiraba el cuaderno a un lado, como si quisiera dar a entender que estaba haciendo algo tan prosaico como la lista de la compra». A veces es peor la falta de consideración que el propio enfrentamiento, así que, como Alice Munro, algunas mujeres con vocación artística nos hemos visto obligadas a sentir desde pequeñas: «Una vida doble, aquella que se desarrollaba a la vista de todos, como esposa y madre, y esa otra tan oculta como firme y poderosa, la que le proporcionaba un mundo interior que le permitió crearse una existencia paralela desde los doce años».
La riqueza del libro está, además, en que hace un recorrido por mujeres de distintos ambientes y condiciones: mujeres que sufrieron el Holocausto o procedentes del continente africano. Conforme vas leyendo los relatos, vas conociendo más a Elvira Lindo: la niña, la adolescente, la joven y la mujer. Pero cuando llegas al final, en el relato veintiocho, conoces también a la escritora; no habla de ella, habla de Truman Capote, pero, como si en un espejo se mirara, habla de lo que es importante en un escritor: su sensibilidad y su sentido crítico. «La habilidad mágica con la que utilizaba el lenguaje no ha perdido lustre, y aquello que pervive, lo que ha superado el paso del tiempo, no es esa malicia compulsiva que marcó su personalidad, sino un alma literaria que se muestra sensible hacia los humildes y sarcástica hacia quien lo tiene todo».
También es curioso que, para hacer un resumen de los enfoques de su libro, lo haga desde el retrato biográfico de un hombre, el único que aparece en la obra; no sé si es una casualidad o si tiene alguna segunda lectura: «Me gusta contemplar a las personas que me han influido o marcado en la primera fase de sus vidas… Y siempre observo en todos ellos algo común: un talento para soportar la adversidad y una voluntad innata de observar el mundo y explicárselo a sí mismos». La verdad es que tanto Elvira Lindo como yo pertenecemos a una generación que solo ha tenido modelos masculinos de los que aprender; no nos mostraban modelos de mujeres.
La obra termina con una autobiografía: nos describe con naturalidad su infancia, pero fundamentalmente es una crítica a las objeciones y denuncias recibidas por algunas de sus obras, en concreto los cuentos de Manolito Gafotas, porque ahora se considera que estos cuentos no son apropiados para la lectura infantil. Podemos preguntarnos si nos estamos volviendo demasiado asépticos con los niños o si, quizá, como nuestra sociedad está cambiando, tenemos que adaptarnos. Las dificultades en las publicaciones de Manolito Gafotas son un ejemplo para plantearnos qué hacer con esa literatura que retrata una sociedad de actos y actores no permitidos ahora, pero que, sin embargo, retrata una realidad.
Considero que es un libro que ofrece un gran enriquecimiento literario y humano, no solo por todo lo que he dicho, sino también por todos los libros que se nombran y que pueden dar lugar a nuevas lecturas.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Reseña del libro "Orgullo y Prejuicio"


 





Título: “Orgullo y prejuicio”
Autor: Jane Austen
Traducción de Ana María Rodriguez
Colección Millenium publicada por El Mundo, Madrid
N.º de páginas: 279









Después de leer a Margaret Drabble me creé la deuda de leer a Jane Austen ya que se la comparaba con este clásico de la literatura inglesa y como os conté en su reseña, reconocí no haber leído nada de esta autora inglesa. Se ha hablado mucho de Jane Austen y del cambio que supuso su estilo en la literatura, inició una novela que no se había escrito hasta entonces con personajes e historias de la vida cotidiana. Uno puede pasarse años sin saber de ciertos autores y de repente en la decisión de leerlos todo confluye en ellos. Sin ir más lejos el otro día atendí a una conferencia de un especialista en literatura inglesa, John Mullan, sobre las formas fantásticas en la literatura gótica de los siglos XVIII y XIX, mi intención no era saber de esta autora sino del arte fantástico en general, sin embargo, mi sorpresa fue que Jane Austen apareció  como representante de este tema con su primera obra “La abadía de Northanger”. Según John Mullan aunque no es tan conocida como otras obras es la mejor de Austen, fue la primera que escribió pero se publicó después de las otras más populares, el editor la dejó en la estantería y fue su hermano quien hizo que se publicará en 1818. En esta obra satiriza la ficción de la novela gótica, la protagonista cree que la vida es como en las novelas que lee y a modo de Quijote vive sus aventuras. En ella empieza a mostrar ese refinamiento social que será constante en sus novelas y puedo afirmar que también en “Orgullo y prejuicio”. En su día vi la película que se estrenó en 2005 sobre la novela que reseño pero en esté caso me he alegrado de no tener buena memoria para no desvelarme a mi misma el final, está escrita con unos planteamientos magistrales que ni la propia autora nos da pistas de como puede acabar. En esa confluencia que antes hablaba, la semana pasada tuve la posibilidad de ver “La joven Jane Austen”, estrenada en el año 2007, nos narra una parte de la vida de la escritora, en ella se refleja su personalidad que al igual que Lizzy en “Orgullo y Prejuicio”, no acepta los matrimonios por convencionalismos sociales y que coartan el desarrollo personal sino las relaciones fruto del amor y las decisiones personales, pero el final de su vida no es como el de sus personajes, murió joven y aunque si  conocíó el amor no llegó a casarse.
En "Orgullo y Prejuicio" se narra la historia  de una familia de clase media inglesa, Mr. y Mrs. Bennet que tienen cinco hijas, casi todas en edad de casarse: Jane, Lizzy, Lidia, Mary y Kitti, la madre quiere buscarles marido de clase burguesa acomodada para que enriquezcan a la familia y aseguren su porvenir. Mrs. Bennet tiene la mirada puesta en un apuesto y rico vecino que ha llegado nuevo a vivir cerca de ellos, Mr. Bingley. Este joven tiene familia, amigos y conocidos que irán apareciendo a lo largo de la novela, entre ellos está Mr. Darcy que protagonizara una historia de amor con Lizzy, también será importante la intervención de Wickham un caballero forastero de buen porte, como nos lo presenta Austen. El abanico de personajes y relaciones se va abriendo haciendo un perfecto retrato de la sociedad burguesa del siglo XIX, entre ellos aparecen: Miss Darcy, hermana de Mr. Darcy; Charlotte, amiga de Luzzy; Mr. y Mrs. Hurst familia de Mr. Bingley; Mr. y Mrs. Philips, tíos de las chicas; Mr. y Mrs. Gardiner familia de los Bennet; Mr. Collins primo clérigo que heredará la casa de los Bennet cuando muera Mr. Bennet.
 Las palabras orgullo y prejuicio y lo que ellas definen son unas constantes en la novela, de una manera sencilla y directa muestra como el orgullo y los prejuicios conviven en una sociedad llena de normas que para quien las aceptaban permitían una vida cómoda aunque encorsetada.
“Con una gran dosis de prejuicio hacía cuanto pudiera decir, empezó a leer la relación de lo ocurrido en Netherfield”. “Pero además de los sentimientos del corazón no fue menos elocuente en el tema de la ternura que en el del orgullo”. Aunque esta sociedad que nos muestra Jane Austen no creo que ninguno de los que vivimos en el siglo XXI deseemos que vuelva, hay que reconocer que son muy envidiables todos esos momentos en los que sus personajes se deleitaban con la conversación, la lectura en voz alta o la música interpretada por ellos mismos. ”Nadie, excepto Mrs. Bennet, lamentaba que su estancia fuera tan breve, y empleó la mayor parte del tiempo en visitar vecinos con su hija y organizar frecuentes veladas en su casa.” Describe las situaciones y las emociones con sencillez, riqueza y gran verosimilitud y te permite meterte en las escenas de una forma totalmente real. “-¡Con que bajeza he obrado- exclamó-,… ¡Qué humillante es este descubrimiento!, pero ¡cuan merecida esta humillación!”.
La escritora tiene una gran habilidad para mostrarnos a unos personajes reales que reconocen sus errores, cambian en sus pensamientos, en ocasiones parecen altivos o intransigentes y en otras aprenden y cambian. En todo momento sabemos cómo se sienten y porque actúan de una manera u otra. Nos quiere mostrar las dificultades de las relaciones en una época donde el honor, el decoro, la prudencia y el interés decidían por todos, pero a su vez tienen una gran sinceridad, reconciliación y reconocimiento que más de uno de nosotros querríamos en nuestra sociedad. “No me lo recuerde, por favor; olvidemos ese episodio. Le aseguro que hace tiempo que me avergüenzo de todo ello.”
Es un gran libro, como consideran algunos es una de las joyas del milenio, aconsejo leerlo con una mirada distinta a como los distintos medios nos lo han presentado y el que decida leerlo una segunda o tercera vez que piense como nos dice la autora que nunca leemos los mismos libros porque nosotros no somos los mismos.
“¡Los libros! Estoy segura de que nunca leemos los mismos, o por lo menos con idénticos sentimientos.”.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Reseña del libro "La edad de la empatía"



 




Título: “La Edad de la Empatía”
Autor: Frans de Waal
Editorial: Three Rivers Press, New York
N.º de páginas: 225






 “Necesitamos ojos nuevos para juzgar, analizar, empatizar, comparar, contrastar, dar un lugar dentro de la historia” . Esta es una frase cualquiera tomada de los medios de comunicación, no pertenece al libro, la he elegido porque aparece la palabra empatizar, palabra a la que estamos muy acostumbrados a oír y leer en los últimos tiempos. ¿Se ha puesto la empatía de moda o es que la necesitamos cada vez más? Hace unos años ni siquiera existía en nuestro lenguaje habitual seguro que muchas personas mayores no saben que significa sin embargo en los últimos tiempos no hay persona que no la haya usado alguna vez. En la foto que presento este libro he puesto un nacimiento navideño no solo porque estemos en Navidad sino porque simboliza la etapa del año donde generalmente todos intentamos ponernos en el lugar de los más necesitados o de los que sufren, o al menos donde las organizaciones, instituciones o medios de comunicación nos hacen tomar conciencia de ellos. ¿Pero es eso realmente la empatía? “Nuestra caridad es un producto de identificación emocional más que una elección racional. Quizá nos sentimos bien haciendo el bien”. ¿Somos solo los humanos capaces de tener este sentimiento o pueden también los animales tener empatía? Este libro nos acerca a la respuesta. “Muchos animales sobreviven no eliminándose los unos a los otros o guardando todo para ellos sino cooperando y compartiendo”.
Me compré este libro cuando estudiaba Psicología de la emoción y todavía no lo había leído, es un libro de divulgación científica escrito por Frans de Waal que es uno de los primatólogos más conocidos en el mundo, de origen holandés y ha desarrollado su carrera científica en Estados Unidos, a su vez también es considerado como una de las cien personas del mundo más influyentes.
El libro comienza planteando dos puntos de vista acerca de porque nosotros estamos en la tierra, por un lado el punto de vista de los economistas que defienden que estamos para consumir y producir y por otro el punto de vista biológico que apoyan la idea de sobrevivir y reproducirnos. Continua con el planteamiento de que cada sociedad necesita encontrar un equilibrio entre el egoísmo y los motivos sociales para asegurar que su economía sirve a la sociedad y no al revés. Compara la sociedad americana y la europea y nos plantea interrogantes al respecto. Sus enfoques no son nada deterministas, expone las ideas, las experiencias realizadas con animales (chimpancés, bonobos, capuchinos, delfines y elefantes) muestra sus resultados y las contrasta con otras teorías de manera científica pero a la vez siempre cargado de humanismo.
Frans de Waal nos presenta sus trabajos en siete capítulos que se inician con frases de personas memorables y dentro de cada capítulo hay distintos epígrafes, utiliza un lenguaje sencillo y con toques de humor. Sus preguntas tienen respuestas en las que la mayoría de las veces se resuelven con nuevas preguntas. Me ha sorprendido conocer algunas reacciones de los animales como la de los ratones que sienten más dolor cuando están al lado de otros ratones que también lo sienten, como un gato se quedaba al lado de los ancianos moribundos de una residencia para acompañarles en su final, como los monos capuchinos son capaces de ayudar a otros si están en situación de necesidad, como los delfines y ballenas se ayudan entre ellos si están heridos o atrapados e incluso son capaces de ayudar a otras especies, como los monos prefieren las conductas prosociales a las egoístas, como los bonobos se organizan en sociedades jerárquicas y actúan con tolerancia y empatía, como los chimpancés mantienen en su memoria hechos de haberles concedido favores y los situá más cerca de los humanos.
Leer este libro me ha permitido desmitificar la idea del ser humano como un ser exclusivamente racional de elevados pensamientos donde todos sus comportamientos están dirigidos por su mente, aceptar que tenemos comportamientos más fisiológicos e instintivos de lo que creemos y a su vez aceptar que los animales tienen comportamientos que los humanos habíamos creído que eran solo nuestros nos haría más humanos. “ Aunque vivimos en ciudades y estamos rodeados de coches y ordenadores, permanecemos esencialmente los mismos animales con los mismos deseos y necesidades.” Darwin, Rousseau, Smith, Herbert Spencer o Kropotkin aparecen entre sus planteamientos, junto con psicólogos que también han realizado estudios como los suyos como Lipps, Dimberg, Nadia Kohts o Robert Trivers entre otros.”Las ideologías van y vienen, pero la naturaleza humana está aquí para permanecer”.
Yo he leído el libro en inglés, cuando lo compré desconocía si existía una versión traducida, pero en la actualidad he comprobado que está editado en español en la editorial Tusquets, aconsejo su lectura no sólo porque es muy amena sino también porque nos permite conocer más sobre esa palabra que tanto usamos y que apenas conocemos (que por cierto también tiene su lado oscuro) y sobre todo porque nos acerca al ser humano y a sus formas de vida.
“La capacidad de conectar y comprender a los otros y hacer de su situación la nuestra es la capacidad que puede ser la ventaja de cualquier sociedad”.