sábado, 2 de mayo de 2026

RESEÑA DEL LIBRO “EL PEQUEÑO LIBRO DE LAS MADRES”

 







 

RESEÑA DEL “EL PEQUEÑO LIBRO DE LAS MADRES”

AUTOR: 72 KILOS/ OSCAR ALONSO

PENGUIN RANDOM HOUSE

IMPRESO EN BARCELONA

NÚMERO DE PÁGINAS 117 



 

Hace un año mis hijos me regalaron este librito a modo de tarjeta llena de mensajes de amor para una madre. La verdad en que cuando llega este día de celebración para las madres pienso más en mi madre que en mi como madre, quizá porque el modelo de madre que se retrata en este día está más cerca de la generación de mi madre que de la mía.

Comienzo a leerlo un año después de que me lo regalaran, en la cocina y de madrugada, cuando la casa está en silencio y sólo cantan las golondrinas que anidan en el porche de la entrada y que ya han nacido los golondrinos y que tanto el macho como la hembra los alimentan y que los dos cuidan de las crías y que el macho es fiel a la hembra, de las pocas especies animales monógamas y pienso que algo que es tan natural en la naturaleza porque es tan complicado en nosotros los seres humanos.

Recuerdo cuando mi madre me hablaba de que toda la familia se reunía alrededor  del hogar y recuerdo que mi madre pasaba la mayor parte del tiempo en la cocina y que también ella hacia que fuera un lugar  de reunión. Y aunque todos los recuerdos hacia mi madre están cargados de amor y nostalgia, antes de comenzar a leer el libro necesito recordar mi identidad y entre los apuntes de otras lecturas encuentro el poema de Wim Wenders sobre la identidad que copié y que él recita en el documental “Notes On Cities and Clothes” y pienso que todo cambia y que cambia rápido y que mi madre no está y que ya no soy hija y que ya no soy profe y que parece que lo único que soy es madre, pero no quiero perder mi identidad en estos cambios. Siento que una parte muy importante de mi es ser madre y ha dado sentido a mi vida en momentos muy difíciles y aunque es cierto que mucho tiempo de mi vida lo he dedicado a mis hijos siento que mi identidad ha estado en el trabajo que he ejercido, en las ciudades donde he vivido, en los idiomas que he aprendido, en las costumbres que he ido cambiando, en las opiniones de las que me he enriquecido, en los cambios de ropa y de estética, en los amigos que he conservado, en los nuevos amigos que he hecho y en las diferentes experiencias que he vivido. Y este poema me lleva a hacerme una pregunta ¿todas las madres del mundo y de todas las épocas son iguales? Y también ¿soy yo la misma madre que hace unos años? Si el poema termina con el verso “Everything changes. And fast(Todo cambia. Y rápido), la respuesta es obvia: no. Además de nuestros cambios personales en nuestra sociedad también cambia la forma de traer a los hijos al mundo, de criarlos, el tiempo que se les dedica, el papel del padre, el papel de la sociedad, la dedicación a si mismas o a su profesión y con todos estos cambios cambia también el concepto de madre. Y recuerdo una frese de la escritora Siri Hustvedt “nos convertimos en quienes somos a través de los demás”. Si realmente consideramos a las madres algo muy importante debemos tener cuidado cuando construimos su identidad.

 El lenguaje nos define y de ahora en adelante para facilitar la lectura escribiré hijos o hijo cuando me refiera a hijos o hijas de una manera general. El libro en mi opinión comienza bien, no con tópicos. No dice de las madres, dice de los hijos a las madres, con tan solo una frase podemos leer entre lineas que gracias a su madre, Oscar Alonso, el autor del libro que se hace llamar por el apodo 72 kilos, es escritor e ilustrador.

El formato del libro me ha resultado muy atractivo, nos recuerda a los libros infantiles que las madres de mi generación comprábamos a los hijos porque cabían en sus manitas, con ese verde de la naturaleza que trasmite vida y con dibujos de fácil lectura para una madre “que se esta haciendo niña”.

Es un libro donde el autor cuenta las experiencias con su madre, a través de frases, vivencias y dibujos, es bastante personal, pero como en la literatura pueden convertirse en conceptos universales para una generación en la que yo solo me identifico en algunas cosas.

Mi madre dedicaba todo el tiempo a todos, su lugar era la casa, lo ocupaba todo, era la mejor cocinera y se daba cuenta de mis emociones, me daba consejos que no me gustaban y en los peores momentos era la única persona en la que encontraba apoyo, pero si tuviera que decir algo de ella es que ha sido muy importante en mi vida porque facilitó que recibiera la educación y formación necesaria para que fuera una mujer independiente.

Sin embargo, si yo tuviera que elegir entre los conceptos que el autor describe sobre las madres no serían los que he elegido para mi madre sino los que el autor presenta metafóricamente como una IA: conoce lo que pasa, conoce el futuro, manda mensajes cifrados, recopila información de unos y otros, es vulnerable porque se repite a veces y siempre está. Creo que quizá no siempre soy la madre que desearían mis hijos, también me pasó a mi con la mía y quizá a mis hijos les gustaría la madre que fuera la jirafa que se entera de todo; la elefanta de memoria prodigiosa, la tortuga de comentarios sabios, el loro que cuenta recuerdos familiares, el cocodrilo que se enfada, el pingüino que hace reír, la gata que cuida en silencio o la araña que teje una red de seguridad, pero creo que estoy muy lejos de estos comportamientos, entre los animales que describe el autor me puede definir el gorila que se defiende (Será porque la película de “Gorilas en la niebla” marcó mi vida)

Aparentemente el libro puede parecernos un cómic divertido que dice mensajes cariñosos y benévolos hacia las madres, pero creo que en el fondo es muy comprometido con la realidad, con las dificultades en las relaciones y trasmite actitudes y comportamientos muy importantes entre madres e hijos:

Mamá voy a copiar todo lo que hagas.

Al final de mis pesadillas siempre estás diciéndome: tranquiiiiilo.

Ni tu pasaste un examen para ser madre, ni yo para ser tu hijo. Lo estamos haciendo lo mejor que podemos.

¿Por qué me enfade contigo y no con la enfermedad?

Eres consciente del esfuerzo de un hijo o de una madre cuando te dice esto? Perdona.

A lo largo del libro se habla de la evolución en la relación madre-hijo y hay un gráfico muy descriptivo que nos dice que la edad de los hijos va cambiando y con ella la relación con la madre: antes de nacer los hijos son las células de la madre, un pequeño “circulito” en su interior que dependen de ella totalmente; durante toda la infancia solo un trocito de ese “circulito” esta fuera de la madre; en la adolescencia, es la madre la que es “un círculo pequeñito” fuera de ellos y el resto de la vida su relación está en esa intersección de coincidencias de tiempos, espacios e ideas.

Pero yo también quiero añadir lo que he comentado al principio y es que además de los cambios en la evolución de los hijos hay que añadir los cambios sociales que también producen cambios en la relación madre-hijo: en una sociedad donde las mujeres hemos podido ser consideradas en muchos puestos de trabajo, hemos podido acceder a la formación igual que los hombres se nos debería permitir ser espejo para nuestros hijos en todos los aspectos de sus vidas también en los intelectuales, el amor a nuestros hijos o el hacernos mayores no anula nuestros conocimientos.

Recomiendo la lectura de este librito porque nos permite soltar una sonrisa en situaciones que a veces pueden ser muy difíciles de afrontar y porque puede ayudarnos a reflexionar como es o ha sido nuestra relación de hijos o madre.


 



 

domingo, 19 de abril de 2026

RESEÑA DEL LIBRO ROBA COMO UN ARTISTA


 

TÍTULO: ROBA COMO UN ARTISTA. Las 10 cosas que nadie te ha dicho acerca de ser creativo.

AUTOR: AUSTIN KLEON

EDITORIAL : AGUILAR (2023)

N.º DE PÁGINAS 165



Aunque este blog lo inicié para salvar las deudas pendientes de leer libros pendientes, tengo que aceptar  que es algo connatural a mi dejar libros sin leer. Tengo de nuevo varios libros en la estantería sin leer y hasta me preguntó porqué será porque mis amigas en cuanto les regalan un libro o se lo compran lo leen. Ahora decir que no tengo tiempo no sería cierto, quizá sea porque el título de los libros me llenan lo suficiente como para no descubrir el contenido o quizá no me guste leer tanto como creía. Aunque creo que como a Austin Kleon John Waters me da la respuesta a mi manera de comportarme y es que un libro me lleva a otro y una experiencia me lleva a otro libro "nada es más importante que una biblioteca sin leer".

Este libro fue regalo por mi cumpleaños en el mismo año en que se editó en español y podría decir con humor que he empleado casi tres años para leerlo no en treinta minutos cómo nos dicen en la portada.

La estrategia de marketing de presentar algunos libros como libros de auto-ayuda, de lectura fácil y solución a tu vida creo que son fruto de una sociedad de consumo que nos obliga también a aprender con la misma filosofía del consumo fácil y del no esfuerzo. He de decir que las frases de la portada sobre el tiempo de lectura, lo que conseguirás cuando lo termines de leer, el número de libros vendidos o incluso el título no es lo que a mi me animó a leerlo sino que alguien lo eligió para mi para recordarme que era creativa.

Conforme lo leía recordaba todo lo que yo he estudiado en psicología como profesora para las clases, por esto yo prefiero presentarlo como un libro que propone una serie de actividades para todas las personas que fomentan la creatividad.

El libro esta dividido en diez capítulos, en el primero explica este título provocador Roba como un artista y para ello “dejaremos de intentar hacer las cosas desde cero para asumir nuestras influencias en vez de huir de ellas”. En el segundo capítulo nos habla de nuestra identidad, de copiar y de imitar para que el mundo nos vea de la forma que queremos. El día que comencé a leer el libro coincidió que vi la película documental sobre el diseñador Yohji YamamotoNotebook on cities and clothes” de Wim Wenders que reforzó esta idea, el mismo diseñador nos dice “empieza a copiar lo que amas. Copia, copia, copia, copia, cuando acabes de copiar te encontraras a ti mismo”. Austin Kleon nos propone “escribir el libro que quieres leer”, usar las manos “el trabajo que únicamente surge de la mente no es tan bueno”; nos propone tener varios proyectos al mismo tiempo para poder intercambiarlos “no dejes ir ni una parte de ti”. Propone utilizar las redes sociales para compartir contenidos con las personas que tienen nuestros gustos y que los valoren, para mi de hecho es una de las formas de expresarme y difundir mis proyectos y los de otros; compartir las actividades artísticas en las que participo, como exposiciones, teatros, museos o conciertos y ayudar a que todo esto que valoro llegue a más personas, lo vengo haciendo desde hace unos años y me ha alegrado saber que hay un autor que nos habla de ello, de construir nuestro propio mundo y compartirlo. El autor también nos recuerda una idea muy dicha en los últimos tiempos y que a veces hasta pierde sus significado que es salir de nuestra zona de confort, “tu cerebro entra en la zona de confort cuando se acostumbra a tu entorno, necesitas incomodarlo”.

En los últimos capítulos nos habla de nuestras actitudes frente al mundo, ser amable, juntarnos con el talento, dejar de buscar peleas, cuidarnos llevando una vida saludable, ser ordenados y metódicos.

El autor utiliza un lenguaje amigable, comprensible y entretenido que busca educar y concienciar a las personas de que todos podemos ser creativos permitiendo que la creatividad no se quede solo en los artistas reconocidos, ni en las obras que realizamos sino en nuestra forma de vida.

En mi actitud de ser crítica con lo que leo conforme lo iba leyendo iba apuntando todos los autores a los que roba sus frases con las ideas que hay detrás, me parecía muy llamativo y pensando en la reseña tenía formulada la idea de que era un libro copiado de alguna manera, que había cogido las frases de personas que coincidían con su manera de ver el mundo y había hecho un libro, pero no puedo ser crítica con esto porque precisamente el mismo autor se pone de ejemplo como copiando lo que otros han dicho ha escrito un libro que está ayudando a muchas personas a ser creativos.

No sé si vais a valorar mucho como termino esta reseña ya que tengo muchos libros sin abrir pero creo que lo que Austin Kleon dice al final es valioso y es que Un libro permanece cerrado hasta que el lector lo abre. Con el tiempo y la atención que les concede, el lector da vida a las palabras y a las imágenes”

domingo, 8 de febrero de 2026

RESEÑA DEL LIBRO THE PIXELS OF PAUL CÉZANNE

 


Título: “The Pixels of Paul Cezanne: and Reflections on Other Artists.

Autor: Wim Wenders

Editorial: Faber and Faber, Londres 2018

Número de páginas 188


Este es de los pocos libros que no he dudado en marcar cinco estrellas, como el perfume Chanel número 5 es una composición única con un aroma complejo en los que no sólo predomina una nota sino un complejo mundo de artistas, cada uno con su fragancia.

Aunque la palabra algoritmos empieza a tomar un significado despectivo porque parece que son ellos y no nosotros los que toman las decisiones en Internet, en esta reseña es fundamental que los nombre porque gracias a ellos he llegado a leer este libro y a conocer toda la filmografía de Wim Wenders. Este verano una red social me sugirió que siguiera al director de cine Wim Wenders y durante varios meses me ha estado acompañando a través de sus películas y sus entrevistas, quizá estemos acostumbrados a ver todo que lo que se nos muestra en una pantalla, pero en Internet podemos elegir, podemos informar de lo que no nos gusta y quedarnos con lo que nos gusta.

Al día siguiente de Navidad comencé a leer este libro, tengo muchas cosas en común con Wim Wenders en su forma de mirar al mundo y al arte, aunque sea atrevido decirlo y siguiendo como él el planteamiento de las expectativas que tiene de alguien o algo y si las cumplen o no, tengo que decir que nada de lo que esperaba del libro ha ocurrido sino mucho mejor. Esperaba que en el libro Wenders hablara de sus técnicas cinematográficas, de cómo usa los colores o como encuadra las imágenes y sobre todo que el protagonista fuera él, pero excepto en el primer capítulo que nos habla directamente de como escribe y piensa en el resto de los capítulos conocemos a todos los artistas que han influido en su trabajo, su valor en el arte y con humildad y no con la vanidad del artista podemos conocerle como en un espejo a través de ellos. We can clearly read in Hopper’s paintings that he loved movies and that the movie screen, like the white canvas he so often faced in his studio, was a familiar friend and an ally.” (Podemos leer claramente en las pinturas de Hopper que amaba las películas y que la pantalla, como el lienzo blanco al que se enfrentaba tan a menudo en su estudio, era un amigo familiar y un aliado). Otra de las cosas que no esperaba y que es una maravilla, es leer su poesía, algunos capítulos están escritos en poesía y otros en prosa poética, la musicalidad de las palabras, la cantidad de adjetivos que es capaz de usar para dar distintos matices a las obras y los artistas es realmente sorprendente y te puedes sentir cuando lo lees como el que viaja a Florencia y siente el Síndrome de Stendhal, y entonces aquí si tengo que nombrar el gran trabajo de la traductora Jen Calleja que ha traducido el libro del alemán. No sé si existe una traducción al español porque yo lo he leído en inglés, pero aconsejo leerlo en inglés para aquel sobre todo que quiere perfeccionar este idioma.

Me he acercado al cine de Ingmar Bergman y he descubierto porqué me gusta y es por esos significados escondidos que hablan de nosotros y hacen de sus películas un cine universal“we saw ‘ourselves’ within them, but absolutely not ‘as if a mirror’; no, something even better, ‘as in a film’, ABOUT US (en el caso de las películas de Ingmar Bergman nos vimos a ‘nosotros mismos’ dentro de ellas, pero no en absoluto, ‘como en un espejo’, no algo aun mejor, como en una película SOBRE NOSOTROS)”.

He descubierto algo paradójico para mí en las pinturas de Hopper y es que pone las cosas en su sitio para superar el vacío, la ansiedad y poder leer en los detalles las historias de sus personajes, es un contador de historias, sin embargo yo creía que precisamente lo que retrataba era el vacío y no lo superaba.

A Peter Lindbergh, fotógrafo de la moda y fotógrafo de las mujeres, le dedica un poema que comienza con la pregunta “¿cómo lo hace?” , la respuesta que todos pensaríamos es que siendo un “Don Juan”, sin embargo Wenders responde con un bello juego verbal en el que retrata a diferentes hombres y su forma de relacionarse con las mujeres, pero  Lindbergh es un caballero incluso si ha pasado de moda:

So the answer to my question is quite simply

that, after all, the soul of a photographer

DOES show in all his pictures.

That’s how he does it

By letting IT do it”.

Al leer el capítulo sobre Anthony Mann, director de cine, me doy cuenta que Wenders es también un artesano con el lenguaje para construir imágenes y cuando lo leo se me suceden varias imágenes de sus películas “A film has to stay visual. Too much dialogue kills it. (Una película tiene que permanecer visual. Demasiado diálogo mata.)”.

También podemos encontrar críticas al cine americano, cuando habla del director de cine alemán exiliado Douglas Sirk que se dio cuenta que la sociedad americana se dirige por sus propias reglas.

 Con la descripción de Samuel Fuller describe a todos:

Some men look at the world

and all they ever see is money.

Others see nothing but real estate.

For other again it all boils down to power, fame or honour.

Some blessed ones are able to see God in everything,

and some, well, all they need is love.

(Algunos hombres miran el mundo

y todo lo que ven es dinero.

Otros no ven nada más que propiedades.

Para otros, todo se reduce al poder, la fama o el honor.

Algunos bendecidos son capaces de ver a Dios en todo,

y algunos bueno, todo lo que necesitan es amor.)”

No es la letra de una canción en Navidad, la estación del amor, sino el comienzo del poema para hablarnos del contador de historias Samuel Fuller.

A veces Wim Wenders utiliza frases lo suficientemente poderosas como la que utiliza para describir el trabajo de un director de cine como Manoel de Oliveira “When Manoel de Oliveira turns a hundred, that’s a hundred reasons to watch his films. (Qué Manoel Oliveira cumpla cien años son cien razones para ver su cine.)”.

El Speech para Pina Bausch y todo lo que dice de la importancia del lenguaje corporal me llevaba recordar el lenguaje corporal de Wim Wenders utiliza en las entrevistas y en sus intervenciones, es  curioso cómo a pesar de la situaciones de seriedad y el paso de los años sigue conservando y mostrando sentimientos genuinos y expresando con su cuerpo la autenticidad de sus emociones, le he visto tambalearse, escabullirse, buscando refugio, o dejando ir, abrazar a alguien, deslizar los pies, caminar, haciendo el tonto bromeando, pasear sigilosamente, sentirse como un pajarito en su nido o sentirse acompañado, levantar la mirada o evitarla; cuidando y por ejemplo abrir una botella de agua al entrevistador, todas estas descripciones y muchas más aparecen en la poesía que escribe de Pina y que me gusta observar los detalles también he visto en él.

Elogia al fotógrafo James Nachtwey y no cree que deba llamarse un fotógrafo de guerras porque ama la humanidad y es enemigo de la guerra. De Nachtwey nos dice que maneja muy bien ver cosas en nombre de dos partes de la humanidad, las victimas y los observadores. Es un poeta que invoca las cosas no las nombra, un filósofo que anima a la gente a pensar por ellos mismos y los que hemos visto las películas de Wenders sabemos que también él es así incluso cuando habla de la violencia y quizá por eso gusta menos a algunos.

Y como en un “deja vu”, conocí el paraíso perdido de Yasujiro Ozu, bueno, realmente lo conocía, conforme leía lo que Wim Wenders escribía de Ozu y sus películas me decía a mi misma que todo eso yo ya lo había “vivido”.

So Ozu uses extremely simple yet efficiente methods

to tear down our defences

and to let us become part of a common humanity.

We are part of ‘his family’,

everyday people just like all of them;

we become them just by watching.

(Así que Ozu utiliza métodos extremadamente simples pero eficaces para derribar nuestras defensas y permitirnos formar parte de una humanidad común. Somos parte de ‘su familia’, personas comunes como todos ellos; nos convertimos en ellos solo por mirar.)

No conocía a Andrew Wyeth, pero he conocido que a Wim Wenders le inspira la naturaleza, y que el “pintor del pueblo” Andrew Wyeth, como algunos lo llaman trasmitió la esencia y presencia de su pueblo natal y sus habitantes “convirtiendo un instante en una dimensión diferente”.

La fotógrafa Barbara Klemm nos la presenta como una artesana de la realidad, y ahí tenemos una palabra más que también define a Wim Wenders, artesano. Y mientras el autor describe a uno y otro artista yo registro en mi cuaderno, las palabras que Wenders utiliza para hablar de ellos con una propiedad que es como si hablará en otro idioma, ni alemán, ni inglés, ni español, un idioma que no estamos acostumbrados a escuchar y que parece música no solo la sonoridad de sus palabras sino por sus significados, los valores y la autenticidad:

If that seems ‘artless’,

then it is precisely because the greatest art

doesn’t refer to itself-

but to the world, to reality.

(Si eso parece ‘sin arte’, entonces es precisamente porque el mayor arte no se refiere a sí mismo, sino al mundo, a la realidad.)

Finalmente me preguntaba que ese traje, esos trajes tan ideales que lleva Wim Wenders, tan cómodos, tan ausentes de adornos, de lineas aparentemente simples, pero elegantes, quién se los haría, y lo descubrí al ver el documental “Notebook on cities and clothes” sobre Yohji Yamamoto, un diseñador que Wenders define que su trabajo es como la de un director de cine porque consiste en muchas leyes de reflexión, creación y duro trabajo, pero que va más allá de un trabajo porque ayuda a la gente a ser ellos mismos manteniendo un profundo sentido de la belleza, tradición, valor, significado, historia, durabilidad y fiabilidad.

Podría decir poco de las debilidades del libro, no sé si porque nos las tiene o porque mi manera de sentir y de ver todas las artes, cine, fotografía, pintura o danza son tal cual él las ve, siente y realiza. En el último capítulo nos describe un precioso cuadro de Cezanne y con la descripción define el concepto del arte y el artista, nos dice que solo un hombre enamorado, solo un hombre que ama lo que hace puede hacerlo y no solo Cezanne lo hizo, también Wim lo hace, ama lo que hace y por eso hace un cine que trasforma a la gente que vemos sus películas, es un artesano de la imagen y un contador de historias.

He comenzado la reseña diciendo lo cerca que me siento de su forma de mirar y termino contando una pequeña casualidad que lo confirma; en una tienda de segunda mano compré una postal antigua en blanco y negro para utilizarla como marca páginas en la lectura de este libro, es de una montaña, una montaña en Suiza, no está pintada por Cezanne pero cuando la elegí pensé que sentiría el fotógrafo cuando la hizo, me sentí muy conmovida al pensar que sin saberlo yo había elegido esa montaña por las mismas razones que Wim Wenders ha elegido la acuarela de Montagne Sainte-Victoire de Cezanne.

Parafraseandole  solo espero que estos pequeños recuerdos que al leer su libro han venido a mi mente sean como sobras de una golosina para atraer más belleza, valor y significado a todos los libros que leo.