Mostrando entradas con la etiqueta ensayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ensayo. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de febrero de 2026

RESEÑA DEL LIBRO THE PIXELS OF PAUL CÉZANNE

 


Título: “The Pixels of Paul Cezanne: and Reflections on Other Artists.

Autor: Wim Wenders

Editorial: Faber and Faber, Londres 2018

Número de páginas 188


Este es de los pocos libros que no he dudado en marcar cinco estrellas, como el perfume Chanel número 5 es una composición única con un aroma complejo en los que no sólo predomina una nota sino un complejo mundo de artistas, cada uno con su fragancia.

Aunque la palabra algoritmos empieza a tomar un significado despectivo porque parece que son ellos y no nosotros los que toman las decisiones en Internet, en esta reseña es fundamental que los nombre porque gracias a ellos he llegado a leer este libro y a conocer toda la filmografía de Wim Wenders. Este verano una red social me sugirió que siguiera al director de cine Wim Wenders y durante varios meses me ha estado acompañando a través de sus películas y sus entrevistas, quizá estemos acostumbrados a ver todo que lo que se nos muestra en una pantalla, pero en Internet podemos elegir, podemos informar de lo que no nos gusta y quedarnos con lo que nos gusta.

Al día siguiente de Navidad comencé a leer este libro, tengo muchas cosas en común con Wim Wenders en su forma de mirar al mundo y al arte, aunque sea atrevido decirlo y siguiendo como él el planteamiento de las expectativas que tiene de alguien o algo y si las cumplen o no, tengo que decir que nada de lo que esperaba del libro ha ocurrido sino mucho mejor. Esperaba que en el libro Wenders hablara de sus técnicas cinematográficas, de cómo usa los colores o como encuadra las imágenes y sobre todo que el protagonista fuera él, pero excepto en el primer capítulo que nos habla directamente de como escribe y piensa en el resto de los capítulos conocemos a todos los artistas que han influido en su trabajo, su valor en el arte y con humildad y no con la vanidad del artista podemos conocerle como en un espejo a través de ellos. “We can clearly read in Hopper’s paintings that he loved movies and that the movie screen, like the white canvas he so often faced in his studio, was a familiar friend and an ally.” (Podemos leer claramente en las pinturas de Hopper que amaba las películas y que la pantalla, como el lienzo blanco al que se enfrentaba tan a menudo en su estudio, era un amigo familiar y un aliado). Otra de las cosas que no esperaba y que es una maravilla, es leer su poesía, algunos capítulos están escritos en poesía y otros en prosa poética, la musicalidad de las palabras, la cantidad de adjetivos que es capaz de usar para dar distintos matices a las obras y los artistas es realmente sorprendente y te puedes sentir cuando lo lees como el que viaja a Florencia y siente el Síndrome de Stendhal, y entonces aquí si tengo que nombrar el gran trabajo de la traductora Jen Calleja que ha traducido el libro del alemán. No sé si existe una traducción al español porque yo lo he leído en inglés, pero aconsejo leerlo en inglés para aquel sobre todo que quiere perfeccionar este idioma.

Me he acercado al cine de Ingmar Bergman y he descubierto porqué me gusta y es por esos significados escondidos que hablan de nosotros y hacen de sus películas un cine universal“we saw ‘ourselves’ within them, but absolutely not ‘as if a mirror’; no, something even better, ‘as in a film’, ABOUT US (en el caso de las películas de Ingmar Bergman nos vimos a ‘nosotros mismos’ dentro de ellas, pero no en absoluto, ‘como en un espejo’, no algo aun mejor, como en una película SOBRE NOSOTROS)”.

He descubierto algo paradójico para mí en las pinturas de Hopper y es que pone las cosas en su sitio para superar el vacío, la ansiedad y poder leer en los detalles las historias de sus personajes, es un contador de historias, sin embargo yo creía que precisamente lo que retrataba era el vacío y no lo superaba.

A Peter Lindbergh, fotógrafo de la moda y fotógrafo de las mujeres, le dedica un poema que comienza con la pregunta “¿cómo lo hace?” , la respuesta que todos pensaríamos es que siendo un “Don Juan”, sin embargo Wenders responde con un bello juego verbal en el que retrata a diferentes hombres y su forma de relacionarse con las mujeres, pero  Lindbergh es un caballero incluso si ha pasado de moda:

“So the answer to my question is quite simply

that, after all, the soul of a photographer

DOES show in all his pictures.

That’s how he does it

By letting IT do it”.

Al leer el capítulo sobre Anthony Mann, director de cine, me doy cuenta que Wenders es también un artesano con el lenguaje para construir imágenes y cuando lo leo se me suceden varias imágenes de sus películas “A film has to stay visual. Too much dialogue kills it. (Una película tiene que permanecer visual. Demasiado diálogo mata.)”.

También podemos encontrar críticas al cine americano, cuando habla del director de cine alemán exiliado Douglas Sirk que se dio cuenta que la sociedad americana se dirige por sus propias reglas.

 Con la descripción de Samuel Fuller describe a todos:

“Some men look at the world

and all they ever see is money.

Others see nothing but real estate.

For other again it all boils down to power, fame or honour.

Some blessed ones are able to see God in everything,

and some, well, all they need is love.

(Algunos hombres miran el mundo

y todo lo que ven es dinero.

Otros no ven nada más que propiedades.

Para otros, todo se reduce al poder, la fama o el honor.

Algunos bendecidos son capaces de ver a Dios en todo,

y algunos bueno, todo lo que necesitan es amor.)”

No es la letra de una canción en Navidad, la estación del amor, sino el comienzo del poema para hablarnos del contador de historias Samuel Fuller.

A veces Wim Wenders utiliza frases lo suficientemente poderosas como la que utiliza para describir el trabajo de un director de cine como Manoel de Oliveira “When Manoel de Oliveira turns a hundred, that’s a hundred reasons to watch his films. (Qué Manoel Oliveira cumpla cien años son cien razones para ver su cine.)”.

El Speech para Pina Bausch y todo lo que dice de la importancia del lenguaje corporal me llevaba recordar el lenguaje corporal de Wim Wenders utiliza en las entrevistas y en sus intervenciones, es  curioso cómo a pesar de la situaciones de seriedad y el paso de los años sigue conservando y mostrando sentimientos genuinos y expresando con su cuerpo la autenticidad de sus emociones, le he visto tambalearse, escabullirse, buscando refugio, o dejando ir, abrazar a alguien, deslizar los pies, caminar, haciendo el tonto bromeando, pasear sigilosamente, sentirse como un pajarito en su nido o sentirse acompañado, levantar la mirada o evitarla; cuidando y por ejemplo abrir una botella de agua al entrevistador, todas estas descripciones y muchas más aparecen en la poesía que escribe de Pina y que me gusta observar los detalles también he visto en él.

Elogia al fotógrafo James Nachtwey y no cree que deba llamarse un fotógrafo de guerras porque ama la humanidad y es enemigo de la guerra. De Nachtwey nos dice que maneja muy bien ver cosas en nombre de dos partes de la humanidad, las victimas y los observadores. Es un poeta que invoca las cosas no las nombra, un filósofo que anima a la gente a pensar por ellos mismos y los que hemos visto las películas de Wenders sabemos que también él es así incluso cuando habla de la violencia y quizá por eso gusta menos a algunos.

Y como en un “deja vu”, conocí el paraíso perdido de Yasujiro Ozu, bueno, realmente lo conocía, conforme leía lo que Wim Wenders escribía de Ozu y sus películas me decía a mi misma que todo eso yo ya lo había “vivido”.

“So Ozu uses extremely simple yet efficiente methods

to tear down our defences

and to let us become part of a common humanity.

We are part of ‘his family’,

everyday people just like all of them;

we become them just by watching.

(Así que Ozu utiliza métodos extremadamente simples pero eficaces para derribar nuestras defensas y permitirnos formar parte de una humanidad común. Somos parte de ‘su familia’, personas comunes como todos ellos; nos convertimos en ellos solo por mirar.)”

No conocía a Andrew Wyeth, pero he conocido que a Wim Wenders le inspira la naturaleza, y que el “pintor del pueblo” Andrew Wyeth, como algunos lo llaman trasmitió la esencia y presencia de su pueblo natal y sus habitantes “convirtiendo un instante en una dimensión diferente”.

La fotógrafa Barbara Klemm nos la presenta como una artesana de la realidad, y ahí tenemos una palabra más que también define a Wim Wenders, artesano. Y mientras el autor describe a uno y otro artista yo registro en mi cuaderno, las palabras que Wenders utiliza para hablar de ellos con una propiedad que es como si hablará en otro idioma, ni alemán, ni inglés, ni español, un idioma que no estamos acostumbrados a escuchar y que parece música no solo la sonoridad de sus palabras sino por sus significados, los valores y la autenticidad:

“If that seems ‘artless’,

then it is precisely because the greatest art

doesn’t refer to itself-

but to the world, to reality.

(Si eso parece ‘sin arte’, entonces es precisamente porque el mayor arte no se refiere a sí mismo, sino al mundo, a la realidad.)”

Finalmente me preguntaba que ese traje, esos trajes tan ideales que lleva Wim Wenders, tan cómodos, tan ausentes de adornos, de lineas aparentemente simples, pero elegantes, quién se los haría, y lo descubrí al ver el documental “Notebook on cities and clothes” sobre Yohji Yamamoto, un diseñador que Wenders define que su trabajo es como la de un director de cine porque consiste en muchas leyes de reflexión, creación y duro trabajo, pero que va más allá de un trabajo porque ayuda a la gente a ser ellos mismos manteniendo un profundo sentido de la belleza, tradición, valor, significado, historia, durabilidad y fiabilidad.

Podría decir poco de las debilidades del libro, no sé si porque nos las tiene o porque mi manera de sentir y de ver todas las artes, cine, fotografía, pintura o danza son tal cual él las ve, siente y realiza. En el último capítulo nos describe un precioso cuadro de Cezanne y con la descripción define el concepto del arte y el artista, nos dice que solo un hombre enamorado, solo un hombre que ama lo que hace puede hacerlo y no solo Cezanne lo hizo, también Wim lo hace, ama lo que hace y por eso hace un cine que trasforma a la gente que vemos sus películas, es un artesano de la imagen y un contador de historias.

He comenzado la reseña diciendo lo cerca que me siento de su forma de mirar y termino contando una pequeña casualidad que lo confirma; en una tienda de segunda mano compré una postal antigua en blanco y negro para utilizarla como marca páginas en la lectura de este libro, es de una montaña, una montaña en Suiza, no está pintada por Cezanne pero cuando la elegí pensé que sentiría el fotógrafo cuando la hizo, me sentí muy conmovida al pensar que sin saberlo yo había elegido esa montaña por las mismas razones que Wim Wenders ha elegido la acuarela de Montagne Sainte-Victoire de Cezanne.

Parafraseandole  solo espero que estos pequeños recuerdos que al leer su libro han venido a mi mente sean como sobras de una golosina para atraer más belleza, valor y significado a todos los libros que leo.



















sábado, 19 de abril de 2025

RESEÑA DEL LIBRO EL ELOGIO DE LA SOMBRA

 



 

Título: El elogio de la sombra

Autor: Junichiro Tanizaki

Editorial: Siruela, Biblioteca de ensayo, 47ª edicción, Madrid

N.º páginas: 92


Acudí a una consulta médica y ahora que los espacios, sean los que sean, se convierten en lugares de reflexión e incluso de meditación, allí estaba sobre una estantería, a modo de atril, este pequeño libro, me acerqué a él como una maestra pensando que sería un libro para niños por su tamaño, para esas manitas pequeñas y que les encantan a los niños porque están hechos a su medida, pero el título no era precisamente un título para niños, leyendo el nombre del autor pensé que trataría sobre filosofía oriental, tomé nota y en cuanto salí de la consulta me lo compré con esa gran ventaja que tenemos ahora de encontrar online todo lo que nos gusta y que antes tenías que estar buscando de librería en librería y que posiblemente ni llegabas a encontrar. Sin prisa lo puse en la lista de mis lecturas y aquí como “una mujer en la sombra” en “...el mejor lugar para gozar de la punzante melancolía de las cosas en cada una de las cuatro estaciones…” escribo la reseña de este libro. Mi madre le hubiera gustado comprar un quinto o sexto piso de altura porque tienen más luz, pero sólo quedaba el segundo, en esta mi casa de la infancia entra luz por los salones e iluminan prácticamente al resto de las habitaciones que dan a un patio donde no entra la luz del sol. Podría pensar que es “El elogio de la sombra” en este momento de mi vida.


El libro es como un caramelo que se lleva en la boca y que poco a poco y durante un rato sientes el mismo sabor hasta que se acaba. Las cosas que están en las casas japonesas, los espacios sin adornos, los paneles de wasi que separan las habitaciones, el autor nos explica que es lo que hace que la luz acompañe a las casas tradicionales de Japón, esa luz natural que pasa de una habitación a otra porque no hay muros que las separen y elogia las sombras que producen “… es un placer de naturaleza mística, con un ligero saborcillo zen”.

Creo que en contraposición a esa cultura zen de elogiar la sombra el autor conoce muy bien la cultura occidental de elogiar la luz intensa, la luz del sol “...una casa de occidente no puede tampoco prescindir del tejado, pero su principal objetivo consiste no tanto en obstaculizar la luz solar como en proteger de la intemperie...” y haciendo historia de los orígenes de su forma de vivir nos explica como la cultura japonesa valoró la sombra “...y así como nuestros antepasados, obligados a residir, lo quisiéramos o no, en viviendas oscuras, descubrieron un día lo bello en el seno de la sombra y no tardaron en utilizar la sombra para obtener efectos estéticos…”

En estos tiempos también de estar conectados todas las personas a través de las redes sociales y en mi interés de conocer otras culturas me he acercado a estas culturas orientales y puedo disfrutar a través de su música, su arte, sus videos o sus fotografías como ellos de la claridad tenue hecha de luz exterior “...sino más bien una variación de intensidad, poco más que un cambio de humor en la persona que mira…” y entender porque a mi me gusta tanto “...como si al permanecer en ese espacio perdieras la noción del tiempo, como si los años pasaran sin darte cuenta, hasta el punto de creer que cuando salgas te habías convertido de repente en un viejo canoso…” y a la vez también entender porque a la cultura japonesa le gusta tanto la cultura mediterránea y que según el autor no todos están de acuerdo en adoptar ese modo de vida “...nuestro pensamiento y nuestra propia literatura no habrían imitado tan servilmente a Occidente y, quien sabe, probablemente nos habríamos encaminado hacia un mundo nuevo completamente original”.

El libro es es un regalo para la literatura, es un ensayo escrito en una prosa poética preciosa, escrito con delicadeza, pero también directa sin miedo a decir la verdad. No sé si es una casualidad que en mis últimas lecturas esté cerca de la cultura oriental, acabo de terminar de leer el libro La belleza de lo cotidiano y recordaba mis tiempos de formación en la Escuela de Artes aprendiendo el oficio de ceramista y que huía de todo lo que mostraba el paso del tiempo porque creía que había que buscar lo nuevo o también leer este pequeño ensayo sobre la sombra de la que precisamente también siempre he huido con mi mentalidad occidental de  buscar la luz y el sol sin valorar las sombras como parte de la vida. Nunca hubiera creído que buscando amigos, diversión y viajar me encuentro respuestas al dialogo interno que tengo desde siempre y como me dijo un amigo poder encontrar relaciones que me ayuden a crecer y me den una enseñanza valiosa.

Aconsejo su lectura aunque no precisamente para todos tiene que significar lo mismo, yo empecé a leerlo creyendo que Tanizaki nos iba a plantear los aspectos filosóficos del el yin y yang de la vida, pero no es así directamente es más bien un ensayo sobre el interior de las casas japonesas y sus tradiciones aunque yo en mi lectura lo haya relacionado con mis propias vivencias.


martes, 27 de febrero de 2024

Reseña del libro La Creación del yo.


 

Título: La creación del yo una nueva ciencia de la conciencia.

Autor: Anil Seth

Traducción de Albino Santos Mosquera.

Editorial Sexto piso, editado en España, primera edición 2023.

Número de páginas 398.


 

 

 

 

 El año pasado en el Espacio de la Fundación Telefónica se celebró una exposición sobre el cerebro, arte, ciencia y filosofía se unieron para decirnos cómo funciona nuestro cerebro. Yo muy animada por conocer cómo funcionan nuestras mentes estuve pendiente de las actividades, conferencias y presentación de libros que tenían que ver sobre el tema. Anil Seth en persona presentó este libro, su libro, un libro que le ha costado varios años escribirlo. Se dice que fue el libro del año, como el que dice el coche del año, pero creo que conocer el cerebro es mucho más que eso y además caemos en el peligro de que conocernos sea una moda cómo una serie de ciencia ficción. Aunque los conocimientos que se trasmiten en el libro están escritos en un lenguaje muy cercano a las personas que no tienen conocimientos científicos sobre el tema su lectura no es fácil, hay que conocer algo de filosofía y psicología para entenderlo, que nadie espere que es un libro para darnos estrategias para conocernos como si fuera un libro de auto ayuda .

El libro se divide en cuatro grandes capítulos que nos hablan del nivel de conciencia, el contenido de la conciencia, el yo y los otros. En el primer capítulo nos plantea los interrogantes que le han llevado al autor a escribir el libro. Es muy difícil dar una respuesta científicamente aceptada a la pregunta qué es la conciencia así que Anil Seth primero nos plantea como la han tratado distintas teorías a lo largo de la historia (fisicalismo, idealismo, dualismo, funcionalismo, pampsiquismo o misterianismo) y después plantea conocer el nivel de conciencia y sus contenidos como el camino para llegar a su conocimiento. También nos presenta lo hecho hasta ahora para medir la conciencia y nos habla de FI, como la medida de un indicador de conciencia que es más que la suma de sus partes y también nos presenta la Teoría de la Información Integrada de la conciencia TII “...integración e información son propiedades de la conciencia, pero no quiere decir que la conciencia es información integrada…” también nos dice que “el hecho de si yo soy consciente no debería depender de cómo tu o cualquier otra persona midáis mi cerebro”.

El segundo capítulo es el que a mi realmente me hace cambiar de actitud ante muchas cosas de la vida y es porque yo creía, cómo casi todos creemos, que somos conscientes porque percibimos el mundo a través de los sentidos y luego construimos nuestras experiencias, pero sin embargo no sucede en esa dirección. En la conferencia nos recordó a William James, filósofo y psicólogo estadounidense del siglo XIX que investigó entre otras cosas sobre las emociones y descubrió algo muy revolucionario que aun ahora nos cuesta creer y es que estamos tristes porque lloramos, no que como estamos tristes lloramos; pues Anil Seth nos plantea algo parecido pero con la conciencia “las percepciones principalmente van de arriba abajo o de dentro afuera. Lo que experimentamos está construido a partir de las predicciones (conjeturas) que el cerebro hace acerca de las causas de las señales sensoriales””… lo que percibimos en realidad es una fantasía neuronal producida de arriba abajo (o de dentro afuera)”. Nuestro cerebro se mueve en la magia de la probabilidades, las observaciones empíricas pueden ser erróneas y en un conjunto de observaciones elegimos por la causa más probable de los datos observados, este planteamiento viene del Teorema de Bayes, es decir, pasamos de la probabilidad a priori a la probabilidad a posteriori basándonos en la probabilidad condicional “no percibimos el mundo como es, sino del modo que más útil nos resulta”. Y completando el contenido de la conciencia Anil Seth nos habla de la importancia de la participación del espectador en la construcción de la realidad. Nos pone ejemplos de la participación humana en la construcción de la realidad por ejemplo como podemos ver figuras en las nubes u objetos (paraidolia) cómo en el arte (cubismo) podemos representar diversas perspectivas al mismo tiempo; sinestesia grafema-color; ceguera al cambio cuando algunos aspectos de nuestro entorno cambian y no lo vemos ”doramos y teñimos los objetos naturales con colores de nuestro sentimiento interior”.

En el tercer capítulo trata del yo y con ello trata de disolver el problema difícil de averiguar qué es la conciencia para intentar resolverlo nos menciona los delirios “nuestro cerebro siempre está tratando de llegar a conclusiones, de formarse sus conclusiones, de formarse sus mejores conjeturas. Tampoco el yo es lo que podría parecer lo que es”. Nos explica los distintos yos (yo volitivo, yo narrativo, yo social, yo real,..) y las enfermedades diagnosticadas hasta ahora cuando estas yoidades se estropean. Explica diferentes tipos de alucinaciones y diferentes enfermedades en las que les afecta “ ...y no nos percibimos a nosotros mismos para conocernos, sino para controlarnos”. Para hablarnos de su planteamiento en el que los seres humanos somos un animal-máquina lo inicia con una frase de Anais Nin “No vemos las cosas como son, las vemos como somos” que resume  la idea central a partir de la cual desarrolla su teoría animal-máquina es que “nuestras experiencias conscientes del mundo que nos rodea, y de nosotros mismos dentro de él, se producen con, a través de, y debido a nuestros cuerpos vivos”” las experiencias emocionales dependen de la forma en que los procesos cognitivos de nivel superior evalúan los cambios fisiológicos”. Planteando el hombre como animal-máquina nos cuestionamos donde está el alma, sus emociones sus sentimientos y nos dice ” el alma no es una esencia inmaterial, ni una síntesis espiritual de la racionalidad es la expresión perceptiva de una continuidad profunda entre mente o vida” “ no somos ordenadores cognitivos; somos máquinas sintientes”. Nos menciona el Principio de Energía Libre (PEL) de Karl Friston que dice que para que una cosa exista tiene que haber una diferencia entre esa cosa y todo lo demás. Según esta teoría un sistema vivo debe ocupar estados en los que espera estar (un pez se espera que esté en el agua sino no se mantendrá vivo). Y por último en este capítulo trata de un tema en mi opinión fundamental para la creación del yo y es la libertad, plantea la libertad no como algo que se tiene o no se tiene sino que ejercer el libre albedrío podría ser una cuestión de grados, “entre el momento del impulso y la acción resultante, quedaba tiempo suficiente para que interviniera el libre albedrío espectral” y esto es casi imposible que suceda. Cuando nos explica los grados de libertad habla de como las creencias, los valores, los objetivos, nuestros recuerdos influyen para construir nuestras mejores conjeturas perceptivas en nuestras acciones; diferencia la libertad frente a coacciones, libertad de o para actuar de acuerdo a nuestras creencias u objetivos; también como la genética influye en enfermedades que limita el libre albedrío (síndrome de la mano extraña, mutismo acinético, tumor cerebral,…).

El último capítulo, Los otros, desde que lo he leído no puedo comer pulpo, ya no veo igual a esos bellos animales, siento su conciencia, diría que entiendo a los vegetarianos por ideales “si queremos comprender otras mentes las de los cefalópodos son las más “otras” de todas”. El hombre no está solo en la naturaleza y nos plantea si otros seres vivos tienen conciencia. Se ha estudiado que tenemos el mismo cableado cerebral con algunos animales, que tenemos rasgos comunes en actividad cerebral (dormir-despertar) ; que podemos tener diferencias en los patrones del sueño, diferencias en contenido consciente (olfato, bigotes, eco-localizador,…); diferencias en la manera de experimentar la yoidad y eso hace que cada animal habite en un mundo interior. Según la intuición del autor es que debe haber animales que no son miembros del circulo de la consciencia. “Con nuestros cerebros complejos y nuestros sistemas perceptivos bien afinados orientados a cuidar de nuestra integridad fisiológica caemos fácilmente en la inconsciencia”. Resume que tener conciencia de estar vivos es distinto de ser inteligentes y aceptar que puede existir conciencia en los animales nos puede traer beneficios a los humanos, primero el aceptar que el mundo y el yo que construimos no es el único posible y después aprender a ser humildes con la riqueza de las diferentes experiencias subjetivas que puede haber tanto en los diferentes seres humanos como en otros animales. No podía faltar mencionar a la Inteligencia Artificial y la pregunta es “¿qué se necesitaría para fabricar una máquina consciente?¿ tendremos la sensación de que son conscientes igual que inteligentes?”  En cualquier caso nos plantea que todo esta por descubrir, pero que de momento se está produciendo una alteración en los comportamientos de la sociedad, que se están planteado problemas éticos, que ya se están empezando a ver consecuencias psicológicas y conductuales y que corremos el peligro de una invasión a nuestra privacidad. Así que nos recuerda que estamos construyendo herramientas inteligentes para ayudarnos, no colegas. Precisamente este mes de febrero acudí como público a una mesa redonda sobre IA también en la Fundación telefónica y todos los participantes estaban también de acuerdo de no tener miedo sino formación y educación en estos temas para afrontar los cambios y aceptar la tecnología como herramienta que nos ayude.

Anil Seth en el epilogo nos dice que se sintió como un trasgresor, alguien había corrido un telón y allí estaba él observando directamente la mecánica del yo humano, y yo al leer su comentario recuerdo a Nicole Kidman corriendo las cortinas en la película “Los otros” para todo lo contrarío, para que a sus niños no les afecte la luz, película de Alejandro Amenábar donde se juegan con seres que están distintos mundos, en el mundo de los vivos y en el de los muertos, unos que no saben donde están o no son conscientes y los que lo saben tienen la misión de desvelarles la verdad. Dejemos que los científicos nos la desvelen como nos dice Anil Seth “conocer mejor la conciencia no nos aleja de la naturaleza sino que nos sitúa dentro de su terreno”. Por supuesto muy aconsejable su lectura.