miércoles, 14 de octubre de 2026

RESEÑA DEL LIBRO OCHO VIAJES CON SIMBAD. SIRI HUSTVEDT. REZA

 



 

 

 

 

 

Título: Ocho viajes con Simbad

Autores: Siri Hustvedt y Reza Deghati

Traductora: Cecilia Ceriani

Editorial: La Fábrica

Lugar de publicación: Madrid


He calculado bien el espacio para las notas que tenía que tomar de este libro: he terminado justo donde empiezan las notas del otro libro que leí. Tres veces he comenzado a leerlo y las tres veces lo he dejado para empezar la lectura de otro. La verdad es que no sabría decir por qué, pero quizá sea porque esos viajes de Simbad, tan conocidos para la mayoría, no lo eran para mí, y no sabía cómo iba a afrontar la lectura sin conocer los matices.

El libro lo compré en una librería solidaria de segunda mano y está dedicado a otra persona. Me atrajo la idea no solo de descubrir el contenido del libro de dos grandes artistas —la escritora Siri Hustvedt y el fotógrafo Reza—, sino también la de imaginar a las dos personas que hay detrás de esa dedicatoria: Ana la que lo regaló y su amiga que lo recibió por su cumpleaños.

Entre medias de estas interrupciones de la lectura, he escuchado diferentes podcasts que narran los viajes de Simbad, he visto alguna película y he leído algo sobre Las mil y una noches. Después de saber algo más sobre estos viajes, quiero creer que me ha sucedido como a Sherezade, que he interrumpido la lectura al ver amanecer: «... y en aquel momento Sherezade vio caer la mañana y calló discretamente...».

Siri Hustvedt no reescribe los viajes de Simbad, sino que, utilizando estilos literarios diferentes, nos cuenta las historias originales añadiendo su visión personal. Así, tenemos los siete viajes de Simbad narrados de diferentes formas: Mi Simbad, Simbad en verso, Simbad académico, Simbad íntimo, Simbad cinematográfico, Simbad un tipo duro y Simbad de Sherezade.

No sé si porque conozco a la escritora por otros libros suyos y también porque conocía a su marido como escritor, pero me imagino que en algunas ocasiones Siri se siente también como Sherezade: «... una mujer culta e inteligente que relata historias a su marido...» y «Mientras escucha la voz de su esposa en la oscuridad, el marido aprenderá. Se hará más rico en conocimientos. Cambiará. Los conocimientos de la mujer se transformarán en los conocimientos del marido». El libro termina con El hipotético octavo viaje, que es un diálogo entre marido y mujer donde podemos ver momentos de humor y momentos de compromiso en la relación de dos escritores escribiendo un relato juntos: «Nuestra vida juntos es un relato o, más bien, una colección de relatos que nosotros nos hemos contado sobre nosotros mismos y que continuamos reescribiendo conforme pasa el tiempo. Sin embargo, el relato que tú haces de nosotros no es igual al relato que yo hago de nosotros».

Paralelamente a las historias, el fotógrafo franco-iraní Reza Deghati llega más lejos que las palabras y nos ofrece paisajes con contrastes, oficios que ya no se ejercen en Occidente, rostros y cuerpos que expresan el paso del tiempo, danzas y cultura. Todas estas fotografías son como un mirador a la cultura de Oriente.

 

Es inevitable que las imágenes visuales que nos transmiten las palabras de Siri las construyamos en escenarios que ya hemos conocido. Yo recordaba mi viaje a Marrakech y la sorpresa de encontrarme Le Jardin Secret, un bello jardín escondido entre muros, inesperado entre el bullicio de la ciudad. También he recordado sonidos y olores de la ciudad de Esaouira, también en Marruecos, cuando describe escenas en el mar.

Las narraciones que nos dan las imágenes del fotógrafo Reza me llevan a recordar con qué entusiasmo e ilusión, en ese viaje a Marrakech, yo también pedía a diferentes personas si las podía fotografiar. En aquella plaza de Marrakech, Yemaa el Fna, había una atmósfera tan especial y personas con oficios tan antiguos que hacer las fotos era como parar el tiempo.

Al leer este libro he encontrado cierta analogía con el libro Memorias de África, de Karen Blixen, sobre todo en la escena en la que se dispone a contar una historia y comienza pronunciando la clásica fórmula de los cuentos: «Había una vez...». A partir de ahí, ella va hilando un relato y Denys queda fascinado: «Eso es parte del placer: la expectativa de que el cuento adopte una forma determinada» nos dice Siri en este libro.

Ana dedica este libro a su amiga en junio de 2013 y lo regala más bien por la fotografía que por las historias que se escriben. No quiero descubrir su dedicatoria, pero creo que motiva a su amiga a viajar y quiero creer que su amiga que lo recibió lo ha donado a la librería porque está haciendo realidad su sueño.

Aconsejo su lectura tanto a los que conocen los viajes de Simbad como a los que no; no hace falta hacer como yo y buscar las historias originales para conocer los detalles. Quizá los viajes de Simbad sean relatos de ficción que están lejos de la realidad, pero la ficción crea verdaderas historias, al igual que la realidad a color que nos presenta el fotógrafo puede estar basada en mitos.