domingo, 7 de abril de 2019

Reseña del libro "30 maneras de quitarse el sombrero"

 





Título: 30 maneras de quitarse el sombrero
Autora: Elvira Lindo
Editorial: Seix Barral, Biblioteca Breve, Barcelona, 2018
N.º de páginas: 285

Elvira Lindo es una escritora a la que conozco desde hace años, cuando escribía en el semanal del periódico El País. Sus artículos eran de los pocos que leía; los temas que trataba, sus puntos de vista y la naturalidad con la que escribía me han llevado a seguirle la pista y continuar su trayectoria literaria. Cuando salió a la luz el lanzamiento de su nuevo libro, 30 maneras de quitarse el sombrero, me sentí muy atraída por su lectura, no solo porque me gusta Elvira como escritora, sino por el contenido del libro: biografías sobre las mujeres que le habían influido en su vida. Posiblemente por ser mujer, pertenecer a su misma generación y haber vivido las mismas circunstancias sociales y culturales, me siento muy identificada con lo que Elvira Lindo escribe.
Empecemos por el principio con respecto al libro que aquí reseño: la portada. Es muy descriptiva, muy sugerente. Seguramente los diseñadores de la editorial hayan querido elegir una imagen que transmita el mensaje de fondo que hay en el libro: las mujeres «inconvenientes» a las que, por lo que piensan o lo que hacen, por ser auténticas y diferentes, la sociedad no les permite el paso. ¿Y qué imagen elegir? ¿Una mujer desgarbada, desaliñada, abandonada, triste y pasiva que quiere parecer atrevida? ¿Por qué perpetuar estos clichés? ¿O quizá sea una Pippi Calzaslargas moderna? La imagen provoca, confunde y, sobre todo, vende. Soy consciente de la importancia que tiene la imagen para transmitir mensajes y estoy segura de que los diseñadores también, pero esta portada, en mi opinión, resulta contradictoria con los ideales respecto a las mujeres «convenientes».
Pasando a su lectura, Elena Poniatowska, premio Cervantes 2013, escribe un precioso prólogo que nos habla de la generosidad de Elvira al escribir sobre otras escritoras, músicas, poetas...; de su autenticidad al escribir sobre ellas y de lo que podemos aprender con su lectura. Luego iniciamos los treinta relatos, que conmueven. Yo los he leído muy despacio, prácticamente uno por día; si se quiere profundizar en su lectura, aconsejo que así se haga para no mezclar sus historias y poder reflexionar sobre ellas buscando información sobre los acontecimientos, películas, obras de teatro o libros a los que se hace referencia. No obstante, el que quiera una lectura entretenida, puede leerlos en un par de días por la viveza de sus historias.
Hace un recorrido histórico por personajes que han influido en ella desde su infancia hasta su madurez. Me conmovió el capítulo que habla de Tristana, la obra de Benito Pérez Galdós, pues la leyó en tres ocasiones a lo largo de su vida y en cada una de ellas tuvo una lectura distinta; entonces me acordé de lo que decía Jane Austen: «¡Los libros! Estoy segura de que nunca leemos los mismos, o por lo menos con idénticos sentimientos». En este libro nos sorprende la nostalgia y la tristeza que emanan de muchas de las vidas que describe, de las ilusiones incumplidas, del fracaso, la soledad y hasta el desamparo; en estos momentos, el toque de humor que caracteriza a Elvira se convierte en ocasiones en ironía: «Hay muchas maneras de hacer que una mujer se calle. Una es la directa: "cállate". Está la muy habitual de no cederle la palabra. O cedérsela, pero no escucharla. La más ruin de todas: ridiculizarla hasta conseguir que se amedrente». También nos contagia de esos momentos felices que se viven en la vida y «que duran lo que un helado». En un viaje a Boston visitó la casa de Louisa May Alcott, escritora de Mujercitas; uno de sus personajes, Jo March, fue un modelo para ella, y junto al escritorio confesó: «sentí felicidad, sólida como la presencia de esa mujer del siglo XIX, que estaba ahí, en su mesa, escribiendo ese libro para mí. Os lo juro que la vi».
En cada mujer que retrata refleja algo de ella misma y de las mujeres en general; tiene la cualidad de describir momentos en los que nos hemos podido sentir identificadas. Alice Munro, una cuentista canadiense y premio Nobel de Literatura en 2013, comenzó a escribir desde pequeña y «su madre retiraba el cuaderno a un lado, como si quisiera dar a entender que estaba haciendo algo tan prosaico como la lista de la compra». A veces es peor la falta de consideración que el propio enfrentamiento, así que, como Alice Munro, algunas mujeres con vocación artística nos hemos visto obligadas a sentir desde pequeñas: «Una vida doble, aquella que se desarrollaba a la vista de todos, como esposa y madre, y esa otra tan oculta como firme y poderosa, la que le proporcionaba un mundo interior que le permitió crearse una existencia paralela desde los doce años».
La riqueza del libro está, además, en que hace un recorrido por mujeres de distintos ambientes y condiciones: mujeres que sufrieron el Holocausto o procedentes del continente africano. Conforme vas leyendo los relatos, vas conociendo más a Elvira Lindo: la niña, la adolescente, la joven y la mujer. Pero cuando llegas al final, en el relato veintiocho, conoces también a la escritora; no habla de ella, habla de Truman Capote, pero, como si en un espejo se mirara, habla de lo que es importante en un escritor: su sensibilidad y su sentido crítico. «La habilidad mágica con la que utilizaba el lenguaje no ha perdido lustre, y aquello que pervive, lo que ha superado el paso del tiempo, no es esa malicia compulsiva que marcó su personalidad, sino un alma literaria que se muestra sensible hacia los humildes y sarcástica hacia quien lo tiene todo».
También es curioso que, para hacer un resumen de los enfoques de su libro, lo haga desde el retrato biográfico de un hombre, el único que aparece en la obra; no sé si es una casualidad o si tiene alguna segunda lectura: «Me gusta contemplar a las personas que me han influido o marcado en la primera fase de sus vidas… Y siempre observo en todos ellos algo común: un talento para soportar la adversidad y una voluntad innata de observar el mundo y explicárselo a sí mismos». La verdad es que tanto Elvira Lindo como yo pertenecemos a una generación que solo ha tenido modelos masculinos de los que aprender; no nos mostraban modelos de mujeres.
La obra termina con una autobiografía: nos describe con naturalidad su infancia, pero fundamentalmente es una crítica a las objeciones y denuncias recibidas por algunas de sus obras, en concreto los cuentos de Manolito Gafotas, porque ahora se considera que estos cuentos no son apropiados para la lectura infantil. Podemos preguntarnos si nos estamos volviendo demasiado asépticos con los niños o si, quizá, como nuestra sociedad está cambiando, tenemos que adaptarnos. Las dificultades en las publicaciones de Manolito Gafotas son un ejemplo para plantearnos qué hacer con esa literatura que retrata una sociedad de actos y actores no permitidos ahora, pero que, sin embargo, retrata una realidad.
Considero que es un libro que ofrece un gran enriquecimiento literario y humano, no solo por todo lo que he dicho, sino también por todos los libros que se nombran y que pueden dar lugar a nuevas lecturas.

miércoles, 20 de febrero de 2019

Reseña del libro "Orgullo y Prejuicio"


 





Título: “Orgullo y prejuicio”
Autor: Jane Austen
Traducción de Ana María Rodriguez
Colección Millenium publicada por El Mundo, Madrid
N.º de páginas: 279









Después de leer a Margaret Drabble me creé la deuda de leer a Jane Austen ya que se la comparaba con este clásico de la literatura inglesa y como os conté en su reseña, reconocí no haber leído nada de esta autora inglesa. Se ha hablado mucho de Jane Austen y del cambio que supuso su estilo en la literatura, inició una novela que no se había escrito hasta entonces con personajes e historias de la vida cotidiana. Uno puede pasarse años sin saber de ciertos autores y de repente en la decisión de leerlos todo confluye en ellos. Sin ir más lejos el otro día atendí a una conferencia de un especialista en literatura inglesa, John Mullan, sobre las formas fantásticas en la literatura gótica de los siglos XVIII y XIX, mi intención no era saber de esta autora sino del arte fantástico en general, sin embargo, mi sorpresa fue que Jane Austen apareció  como representante de este tema con su primera obra “La abadía de Northanger”. Según John Mullan aunque no es tan conocida como otras obras es la mejor de Austen, fue la primera que escribió pero se publicó después de las otras más populares, el editor la dejó en la estantería y fue su hermano quien hizo que se publicará en 1818. En esta obra satiriza la ficción de la novela gótica, la protagonista cree que la vida es como en las novelas que lee y a modo de Quijote vive sus aventuras. En ella empieza a mostrar ese refinamiento social que será constante en sus novelas y puedo afirmar que también en “Orgullo y prejuicio”. En su día vi la película que se estrenó en 2005 sobre la novela que reseño pero en esté caso me he alegrado de no tener buena memoria para no desvelarme a mi misma el final, está escrita con unos planteamientos magistrales que ni la propia autora nos da pistas de como puede acabar. En esa confluencia que antes hablaba, la semana pasada tuve la posibilidad de ver “La joven Jane Austen”, estrenada en el año 2007, nos narra una parte de la vida de la escritora, en ella se refleja su personalidad que al igual que Lizzy en “Orgullo y Prejuicio”, no acepta los matrimonios por convencionalismos sociales y que coartan el desarrollo personal sino las relaciones fruto del amor y las decisiones personales, pero el final de su vida no es como el de sus personajes, murió joven y aunque si  conocíó el amor no llegó a casarse.
En "Orgullo y Prejuicio" se narra la historia  de una familia de clase media inglesa, Mr. y Mrs. Bennet que tienen cinco hijas, casi todas en edad de casarse: Jane, Lizzy, Lidia, Mary y Kitti, la madre quiere buscarles marido de clase burguesa acomodada para que enriquezcan a la familia y aseguren su porvenir. Mrs. Bennet tiene la mirada puesta en un apuesto y rico vecino que ha llegado nuevo a vivir cerca de ellos, Mr. Bingley. Este joven tiene familia, amigos y conocidos que irán apareciendo a lo largo de la novela, entre ellos está Mr. Darcy que protagonizara una historia de amor con Lizzy, también será importante la intervención de Wickham un caballero forastero de buen porte, como nos lo presenta Austen. El abanico de personajes y relaciones se va abriendo haciendo un perfecto retrato de la sociedad burguesa del siglo XIX, entre ellos aparecen: Miss Darcy, hermana de Mr. Darcy; Charlotte, amiga de Luzzy; Mr. y Mrs. Hurst familia de Mr. Bingley; Mr. y Mrs. Philips, tíos de las chicas; Mr. y Mrs. Gardiner familia de los Bennet; Mr. Collins primo clérigo que heredará la casa de los Bennet cuando muera Mr. Bennet.
 Las palabras orgullo y prejuicio y lo que ellas definen son unas constantes en la novela, de una manera sencilla y directa muestra como el orgullo y los prejuicios conviven en una sociedad llena de normas que para quien las aceptaban permitían una vida cómoda aunque encorsetada.
“Con una gran dosis de prejuicio hacía cuanto pudiera decir, empezó a leer la relación de lo ocurrido en Netherfield”. “Pero además de los sentimientos del corazón no fue menos elocuente en el tema de la ternura que en el del orgullo”. Aunque esta sociedad que nos muestra Jane Austen no creo que ninguno de los que vivimos en el siglo XXI deseemos que vuelva, hay que reconocer que son muy envidiables todos esos momentos en los que sus personajes se deleitaban con la conversación, la lectura en voz alta o la música interpretada por ellos mismos. ”Nadie, excepto Mrs. Bennet, lamentaba que su estancia fuera tan breve, y empleó la mayor parte del tiempo en visitar vecinos con su hija y organizar frecuentes veladas en su casa.” Describe las situaciones y las emociones con sencillez, riqueza y gran verosimilitud y te permite meterte en las escenas de una forma totalmente real. “-¡Con que bajeza he obrado- exclamó-,… ¡Qué humillante es este descubrimiento!, pero ¡cuan merecida esta humillación!”.
La escritora tiene una gran habilidad para mostrarnos a unos personajes reales que reconocen sus errores, cambian en sus pensamientos, en ocasiones parecen altivos o intransigentes y en otras aprenden y cambian. En todo momento sabemos cómo se sienten y porque actúan de una manera u otra. Nos quiere mostrar las dificultades de las relaciones en una época donde el honor, el decoro, la prudencia y el interés decidían por todos, pero a su vez tienen una gran sinceridad, reconciliación y reconocimiento que más de uno de nosotros querríamos en nuestra sociedad. “No me lo recuerde, por favor; olvidemos ese episodio. Le aseguro que hace tiempo que me avergüenzo de todo ello.”
Es un gran libro, como consideran algunos es una de las joyas del milenio, aconsejo leerlo con una mirada distinta a como los distintos medios nos lo han presentado y el que decida leerlo una segunda o tercera vez que piense como nos dice la autora que nunca leemos los mismos libros porque nosotros no somos los mismos.
“¡Los libros! Estoy segura de que nunca leemos los mismos, o por lo menos con idénticos sentimientos.”.

jueves, 20 de diciembre de 2018

Reseña del libro "La edad de la empatía"



 




Título: “La Edad de la Empatía”
Autor: Frans de Waal
Editorial: Three Rivers Press, New York
N.º de páginas: 225






 “Necesitamos ojos nuevos para juzgar, analizar, empatizar, comparar, contrastar, dar un lugar dentro de la historia” . Esta es una frase cualquiera tomada de los medios de comunicación, no pertenece al libro, la he elegido porque aparece la palabra empatizar, palabra a la que estamos muy acostumbrados a oír y leer en los últimos tiempos. ¿Se ha puesto la empatía de moda o es que la necesitamos cada vez más? Hace unos años ni siquiera existía en nuestro lenguaje habitual seguro que muchas personas mayores no saben que significa sin embargo en los últimos tiempos no hay persona que no la haya usado alguna vez. En la foto que presento este libro he puesto un nacimiento navideño no solo porque estemos en Navidad sino porque simboliza la etapa del año donde generalmente todos intentamos ponernos en el lugar de los más necesitados o de los que sufren, o al menos donde las organizaciones, instituciones o medios de comunicación nos hacen tomar conciencia de ellos. ¿Pero es eso realmente la empatía? “Nuestra caridad es un producto de identificación emocional más que una elección racional. Quizá nos sentimos bien haciendo el bien”. ¿Somos solo los humanos capaces de tener este sentimiento o pueden también los animales tener empatía? Este libro nos acerca a la respuesta. “Muchos animales sobreviven no eliminándose los unos a los otros o guardando todo para ellos sino cooperando y compartiendo”.
Me compré este libro cuando estudiaba Psicología de la emoción y todavía no lo había leído, es un libro de divulgación científica escrito por Frans de Waal que es uno de los primatólogos más conocidos en el mundo, de origen holandés y ha desarrollado su carrera científica en Estados Unidos, a su vez también es considerado como una de las cien personas del mundo más influyentes.
El libro comienza planteando dos puntos de vista acerca de porque nosotros estamos en la tierra, por un lado el punto de vista de los economistas que defienden que estamos para consumir y producir y por otro el punto de vista biológico que apoyan la idea de sobrevivir y reproducirnos. Continua con el planteamiento de que cada sociedad necesita encontrar un equilibrio entre el egoísmo y los motivos sociales para asegurar que su economía sirve a la sociedad y no al revés. Compara la sociedad americana y la europea y nos plantea interrogantes al respecto. Sus enfoques no son nada deterministas, expone las ideas, las experiencias realizadas con animales (chimpancés, bonobos, capuchinos, delfines y elefantes) muestra sus resultados y las contrasta con otras teorías de manera científica pero a la vez siempre cargado de humanismo.
Frans de Waal nos presenta sus trabajos en siete capítulos que se inician con frases de personas memorables y dentro de cada capítulo hay distintos epígrafes, utiliza un lenguaje sencillo y con toques de humor. Sus preguntas tienen respuestas en las que la mayoría de las veces se resuelven con nuevas preguntas. Me ha sorprendido conocer algunas reacciones de los animales como la de los ratones que sienten más dolor cuando están al lado de otros ratones que también lo sienten, como un gato se quedaba al lado de los ancianos moribundos de una residencia para acompañarles en su final, como los monos capuchinos son capaces de ayudar a otros si están en situación de necesidad, como los delfines y ballenas se ayudan entre ellos si están heridos o atrapados e incluso son capaces de ayudar a otras especies, como los monos prefieren las conductas prosociales a las egoístas, como los bonobos se organizan en sociedades jerárquicas y actúan con tolerancia y empatía, como los chimpancés mantienen en su memoria hechos de haberles concedido favores y los situá más cerca de los humanos.
Leer este libro me ha permitido desmitificar la idea del ser humano como un ser exclusivamente racional de elevados pensamientos donde todos sus comportamientos están dirigidos por su mente, aceptar que tenemos comportamientos más fisiológicos e instintivos de lo que creemos y a su vez aceptar que los animales tienen comportamientos que los humanos habíamos creído que eran solo nuestros nos haría más humanos. “ Aunque vivimos en ciudades y estamos rodeados de coches y ordenadores, permanecemos esencialmente los mismos animales con los mismos deseos y necesidades.” Darwin, Rousseau, Smith, Herbert Spencer o Kropotkin aparecen entre sus planteamientos, junto con psicólogos que también han realizado estudios como los suyos como Lipps, Dimberg, Nadia Kohts o Robert Trivers entre otros.”Las ideologías van y vienen, pero la naturaleza humana está aquí para permanecer”.
Yo he leído el libro en inglés, cuando lo compré desconocía si existía una versión traducida, pero en la actualidad he comprobado que está editado en español en la editorial Tusquets, aconsejo su lectura no sólo porque es muy amena sino también porque nos permite conocer más sobre esa palabra que tanto usamos y que apenas conocemos (que por cierto también tiene su lado oscuro) y sobre todo porque nos acerca al ser humano y a sus formas de vida.
“La capacidad de conectar y comprender a los otros y hacer de su situación la nuestra es la capacidad que puede ser la ventaja de cualquier sociedad”.




lunes, 17 de diciembre de 2018

Reseña del libro de poemas "Otras Nubes"









Título: “Otras Nubes”
Autor: Guillermo Marco Remón
Editorial Rialp
N.º de páginas: 76











Me siento afortunada de haber leído este poemario antes de  estar publicado al igual que otras personas cercanas al autor y el jurado que lo ha seleccionado como Accésit en el Premio Adonáis de poesía : “por su capacidad de introspección, la destreza para transmitir experiencias sensoriales y la variedad y riqueza de sus planteamientos poéticos”.
El autor nos presenta sus poemas con una cita de Ramón Gómez de la Serna donde su prosa nos acerca a su poesía e inicia el libro con un bello poema que habla de sí mismo. Lo estructura en tres partes, en la primera nos desvela los secretos de la vida cotidiana con una poesía auténtica, sensible y sin imitaciones, personas de distintos ambientes y en distintos lugares remueven nuestras propias vivencias e incluso puede sacarte una sonrisa. En la segunda parte escribe al amor sin nombrar la palabra amor, con un enfoque distinto al que estamos acostumbrados, nos habla de momentos de ruptura, de búsqueda, de espera y de sensualidad. Son versos con pausa y sentimientos encontrados. La tercera parte la inicia con un poema que nos sugiere su vocación de escritor, aquí habla de él y sus inquietudes, son poemas que no recuerdan a otros, únicos y que nos muestran su planteamiento ante la vida. Aquí os cito algunos de sus versos que muestran la universalidad de sus poemas, temas como la soledad, la infancia, la vejez, el amor o la muerte están tratados con una voz nueva:

“Por último, recoges el tablero de ajedrez
donde ya no caben más piezas ausentes”

“Te rodean rostros tan queridos
que no te has permitido el privilegio de que te vean llorar”

“Me hace saber que quien pierde su voz
pierde el transporte, el viaje, su casa”

“Para decir: he sido porque he querido mientras esperaba”

Es la voz de un escritor joven que con sus propias palabras sería “ el dócil sonido de papel que confirma un verso y una vida”.
Las pocas personas que lo hemos leído antes de su publicación hemos coincidido en que una vez que lo empiezas a leer sientes la necesidad de continuar leyéndolo, como si un poema llamará al otro, donde la esencia del poema la tiene que descubrir el propio lector. “Aunque soy yo quien escribe, no puedo evitar leer mi poema con tu voz”. Profundiza  el silencio y eleva el bullicio de la vida.

Os aconsejo que leáis estos bellos poemas incluso a los que no sois lectores habituales de poesía porque nos acerca a una forma nueva de percibir y sentir.





sábado, 17 de noviembre de 2018

Reseña de "Un día en la vida de una mujer sonriente"





 Título: “Un día en la vida de una mujer sonriente”
Autora: Margaret Drabble
Editorial: Impedimenta, noviembre 2017, Salamanca
N.º de páginas: 281




No era precisamente una deuda pendiente leer a Margaret Drabble, era una escritora desconocida para mi pero los regalos que vienen de las personas que te conocen bien tienen que ser bien venidos. Cuando el libro cayó en mis manos tenía grandes expectativas con él, en las reseñas que había leído comparaban a la autora con Jane Austen y Virginia Woolf. Y aunque leer a Jane Austen es algo que tengo pendiente, Las olas de Virginia Woolf me dejó enamorada, una obra cargada de sensibilidad y porque no decirlo de inteligencia. Margaret Drabble quiere aproximarse pero no es lo mismo, su narrativa es descriptiva, también sensible pero la encuentro más plana. Quizá las comparaciones no sean buenas y habría que dejar a esta escritora dentro de la buena literatura. El libro recoge trece relatos que están ordenados cronológicamente por la fecha de publicación, conocemos a Kenneth, Helen, Anne, Hannah, Kathie, Jenny, Mary o Elsa, por decir el nombre de algunas de las protagonistas de las historias, son mujeres con problemas, insatisfechas de sus vidas, con un gran mundo interior, en la mayoría no se cumplen sus deseos pero todas comprometidas con la vida. Creo que el siguiente párrafo que aparece en el relato que da título al libro retrataría la actitud ante la vida de todas ellas: “Está claro que alguno de nosotros- pensó Jenny Jamieson- estamos destinados por naturaleza a acabar siempre sonriendo” O también este párrafo que aparece en su última historia y que aun me gusta más porque dice mucho sin decir: “Sin embargo, no me pareció que ninguna de las personas con las que me cruce fuera a responder satisfactoriamente a mis preguntas, y estas murieron en mis labios, sustituidas por un “¡Qué buen día hace!”. El libro habla de los ideales, del amor, de la familia, de las relaciones personales y de la soledad. Los personajes se conocen pero no ponen en evidencia sus formas de ser, se esconden por mantener una imagen, falsean su personalidad, sus intenciones y sus emociones. Creo que aunque hay mucho de verdad en estas historias también son fruto de la convivencia en una sociedad como la inglesa que actúan generalmente de está manera porque lo consideran más educado. Margaret Drabble es una escritora de origen inglés y ha desarrollado su carrera artística allí en Inglaterra, además de novelas también ha escrito guiones, obras de teatro y cuentos. Estas cualidades artísticas se reflejan  en su narrativa, crea situaciones donde los protagonistas viven los acontecimientos y los narra de una manera que parece estar viendo una película, cuenta lo que hacen y a la vez lo que están pensando y lo extraordinario es que es como la vida misma, a veces van en direcciones contrarias.
No hay que terminar esta reseña sin decir la gran riqueza expresiva que tiene, igual te describe una bonita tarde de verano que una playa cubierta de basura: “Hacía una bonita tarde de verano, y los acantilados se extendían más y más al oeste, bajo una luz gris azulada, brumosa y cálida.” “La playa de guijarros estaba cubierta de basura. Cables antiguos, latas, botellas de plástico, tiras de cuerda de naranja. Y un chasis de coche aplastado y oxidado.”Todos estos ambientes para acompañar las emociones de los personajes.

Aunque el orden en las historias es cronológico como he dicho anteriormente, parece que las casualidades de la vida hacen que el relato final sea elegido como colofón a las historias presentadas. El último relato Rumbo al oeste fue un encargo de la Wordsworth Society, la escritora lo leyó con motivo de la reunión anual de dicha asociación pero no se publicó hasta años más tarde y esta es la casualidad. Pero mi elección como preferido y un buen final para el libro es porque la mujer profesora apunto de jubilarse que viaja rumbo al oeste para reencontrarse con la mujer que era de joven termina sonriendo de verdad. Os dejo que elijáis leerlo o no después de leer mi reseña.


sábado, 15 de septiembre de 2018

Reseña de "Santuario" de William Faulkner





Título: “Santuario”
Autor: William Faulkner
Editorial: Ediciones Orbis 1986
N.º de páginas: 334







Cuando confluye la opinión de un amigo que me habla de un escritor que conoce la psicología femenina a la perfección con la opinión de mi hijo que me habla de un escritor maestro de maestros y de obligada lectura aparece “Santuario” de William Faulkner. No sé si lo más apropiado para iniciar su lectura fue sentarse en una playa al atardecer porque ese ambiente tan apacible y luminoso contrastaba con el contenido del libro lleno de penurias humanas. “Era una luz exhausta, fúnebre, completamente agotada, con la prolongada fatiga de un agua estancada a la que no llegan ni la luz del sol ni los ruidos llenos de vida que la acompañan”. Sí, quizá sí, quizá precisamente por eso fue un buen sitio para encontrarse con Faulkner.
Para mi era un gran desconocido y al leerlo he descubierto que lo conocía, su forma de presentar a los personajes en muchos casos sin nombre llevándolos hasta el final como la mujer, el niño o el hombre vestido de tal o cual color; su forma de presentar las acciones a través de pequeños detalles donde el mismo lector va construyendo la historia; descripciones de ambientes como se nos presentan en el cine y una narrativa de largos párrafos. Todo esto está en otros grandes autores como Gabriel García Márquez, Onetti o Javier Marias, lo conocía a través de estos que lo han tenido como maestro pero conocerlo de primera mano es un lujo, os lo aconsejo.
La historia está cerca de la novela negra, he leído que es una de las obras que más éxito tuvo y sin embargo es la obra que el autor se siente menos orgulloso. Solía regalar a su madre todas las obras que escribía pero está no se la regaló, según él la escribió para sacar dinero y lo hizo pensando en lo que a los lectores les gustaba. Esto es anecdótico cuando lo lees porque incluso aun por eso se muestra como un gran escritor. Me cuesta contar el argumento para no desvelar las sorpresas que nos va brindando, pero si decir que los hilos argumentativos se centran en dos personajes Temple Drake y Horace Benbow. Temple es una joven universitaria hija de un juez que vive una vida alegre y atrevida que le llevará a conocer personajes como Lee Goodwin un contrabandista de whisky que convive con una mujer y su hijo que tiene la vida consagrada a él y a todos los hombres que viven en su casa y Popeye un gánster con el que le ocurrirá un acontecimiento que le cambiara la vida y se verá obligada hacer los más terribles actos que una mujer puede sufrir. “Temple se había echado el sombrero hacia atrás, poniendo una nota de inestabilidad y de ambigüedad moral sobre sus rizos enmarañados”. El otro hilo argumentativo está centrado en Horace que es un abogado bueno que intentará salvar a Lee Goodwin  acusado de asesinar a Tommy un joven negro empleado en su casa, pero Horace también parece tener comportamientos turbios con las mujeres con las que convive, su mujer, su hijastra y su hermana.
El libro está lleno de ejemplos que reflejan una sociedad machista, donde la mujer es maltratada y sometida al hombre y la única opción para ellas es sobrevivir. Retrata a esa sociedad a la vez que retrata a los personajes femeninos como si los conociera a la perfección. “Y sabía también que ella se daba cuenta gracias a esa inagotable capacidad femenina para desconfiar de los móviles de todo el mundo que parece en principio simple afinidad con el mal pero que resulta ser en realidad sentido práctico”. Aunque el libro está lleno de maldades humanas yo me quedo con la belleza en sus descripciones que nos llevan a sentir la luz, los olores, los sonidos y con ellos las emociones de los personajes y a situarnos en las escenas como si estuviéramos allí mismo. “A Horace le llegaba el aroma de madreselvas que subía por la pendiente plateada y oía el canto de la chotacabras, suave, quejumbroso, reiterativo.”

Es una historia triste y conmovedora cargada de emoción y con una narrativa extraordinaria. Cuando leo suelo hacer anotaciones sobre el libro pero en este caso al revisar  las notas he comprobado que sobre todo tengo acotaciones de sus textos, reescribirlos quizá haya sido como fotografiar su escritura para que permanezca. Merece la pena conocer a un premio Nobel como William Faulkner

domingo, 24 de junio de 2018

Reseña de "Un viejo que leía novelas de amor"


 





Título : “Un viejo que leía novelas de amor”
Autor: Luis Sepúlveda
Editorial: Nueva Narrativa, 1999 Barcelona
N.º de páginas: 137









La lectura de este libro ha sido una grata sorpresa para mí, no había oído hablar de este autor chileno sin embargo si había oído hablar de Chico Mendes y este libro les une a los dos. El autor del libro, Luis Sepúlveda, le dedica a este activista ambiental que luchó de forma pacífica contra de la devastación del Amazonas, el Premio Tigre Juan que le fue concedido por esta novela. Luis Sepúlveda además de ser escritor fue periodista y cineasta y esto se nota en su forma de escribir, la historia que nos cuenta está inspirada en su experiencia personal con los shuar, un pueblo indígena amazónico. Cuando lees el libro te das cuenta que los hechos que se narran no son producto de la imaginación del autor sino  de alguien que conocía muy bien la forma de vivir de estos indígenas. Frente a la brutalidad que se vive en la selva está la dulzura de un anciano que le gustaba leer novelas de amor. “Sabía leer. Fue el descubrimiento más importante de toda su vida. Sabía leer. Era poseedor del antídoto contra el ponzoñoso veneno de la vejez. Sabía leer. Pero no tenía que leer”.
La novela trata de la vida de Antonio José Bolívar, un hombre que vive en El Idilio, un pueblo del Amazonas, después de un tiempo se va vivir a la selva con su mujer, allí conoce a los shuar y casi llega a formar parte de ellos. “De ellos aprendieron a cazar, a pescar, a levantar chozas estables y resistentes a los vendavales, a reconocer los frutos comestibles y los venenosos, y sobre todo, de ellos aprendieron el arte de convivir con la selva”. Tras una lucha por sobrevivir vuelve a El Idilio y toda la experiencia adquirida en la selva le sirve para bien y para mal en su convivencia con los ciudadanos del pueblo que le encargan una importante misión. La novela es una defensa de la naturaleza y demuestra un enorme respeto a la vida en el Amazonas, a su vez critica a todos aquellos que acceden a esta gran riqueza para devastarla.
Hay descripciones muy bellas de lo que acontece en la vida del viejo, “… y dejó que los pensamientos se aquietaran como las piedras al tocar el lecho del río”, y descripciones muy reales de la vida salvaje de los animales .“Por la herida asomaban restos de arterias y algunos gusanos albinos.” . Utiliza un lenguaje sencillo, rico y expresivo, con un estilo narrativo con pocos diálogos.
Todos los lectores sabemos que cuando leemos no sólo nos enriquecemos con lo que leemos sino que además hacemos asociaciones con los hechos que han ido aconteciendo en nuestra vida y que guardan cierto parecido con las personas o las circunstancias que se dan en el libro, de forma que es como si hicieras dos lecturas, la del libro y la de tu propia vida. Estoy acostumbrada a leer libros sobre la vida en las civilizaciones occidentales y esto facilita estas dos lecturas, lo novedoso de este libro es que de no haber convivido en la selva difícilmente te puedes poner en el lugar de los personajes. A la vez que lees la historia del viejo te estás documentando sobre otra forma de vida, otra sociedad, otras normas, es como una reflexión antropológica del ser humano. Mientras estas leyendo que a Antonio José Bolívar le cuesta esfuerzo imaginarse como son las ciudades como Londres, París o Venecia tu estás sintiendo lo mismo que él pero con la vida en El Idilio y en la selva, y sólo por eso merece la pena leer este libro.