miércoles, 13 de noviembre de 2019

Reseña de " El verano sin hombres"



 






Título: El verano sin hombres
Autora: Siri Hustvedt
Editorial Anagrama, Colección Compactos, Barcelona
Traducción de Cecilia Ceriani










Siri Hustvedt era una desconocida para mi hasta que a través de los medios me enteré de que le había sido concedido el Premio Princesa de Asturias a las Letras. La escuché en el discurso de la entrega de premios y me quedé cautivada por su autenticidad y elocuencia. Si escribe como habla, en el mejor sentido de la palabra, sus libros tienen también que capturar al lector, me dije. Solo quedaba elegir el libro que más le representaba. Descubrí que además de ficción escribía ensayos y poesía, pero me decanté por las novelas, quería saber cómo fotografiaba a la mujer alguien que “había decidido no ser educada y no quedarme callada” como ella misma nos declara en su discurso. Me arriesgué con la novela El verano sin hombres que en principio sólo por el título me pareció la típica novela feminista con el típico argumento, de una mujer típica en una sociedad no tan típica. Pero una vez leído desmintió mis prejuicios, yo la hubiera titulado Las edades de la mujer. El argumento es una excusa para entregarnos a una mujer que en un diálogo constante con el pasado y con su presente nos muestra todas sus debilidades y fortalezas a lo largo de su vida. Aunque la autora no se centra en un solo personaje ni sigue  un orden cronológico para contarnos la historia “seguir un orden cronológico suele ser un recurso narrativo sobrevalorado” yo empiezo por  Flora, una niña feliz con sus juegos “y pasé a ser espectadora de su parloteo, bailoteo y canturreo” pero que necesita de un objeto de apego, una peluca de rizos, para superar los celos al hermano y las discusiones de sus padres ; a Emma, Ashley, Peyton, Alice, Jessica, Joan y Nikki, un grupo de adolescentes que “sus “yo” estaban revueltos e intentaban descubrir lo que significaba tener otro papel en la vida, ponerse en la piel del otro, pertenecer a otra familia, a otro lugar”; Lola, la joven vecina casada con Pete un hombre que por su trabajo viajaba mucho, tienen dos hijos: Simón, un bebé de meses y Flora la niña que antes he nombrado. Lola había estudiado una diplomatura de arte pero se dedicaba a su familia, aun así en los ratos libres intentaba ser ella misma haciendo joyas para vender “cruzó mi mente la incómoda certeza de haber carecido casi siempre de un espacio para mí y lo mío, de haberme visto limitada a garabatear algo durante un momento robado”; Mia la protagonista, una mujer más allá de la mitad de la vida que la retrata como esposa abandonada y madre de Daisy que lucha contra el estigma de la enfermedad mental, aparentemente fuerte sin trabas para conseguir la libertad pero “...la culpa, la debilidad y la angustia de pensar que si tanto me esforzaba en ser admirada y amada sería porque en realidad, era un ser insignificante”; y al final de la vida, Los Cisnes: Georgiana, Regina, Peg, Abigail y su madre, cinco ancianas de más de ochenta años que habían sobrevivido a los hombres y aun siendo conscientes de que la muerte les podía sorprender en cualquier momento “compartían una fortaleza mental y una autonomía que les otorgaba un envidiable lustre de libertad”.
En las primeras líneas conocemos ya el argumento de la novela, Mia Fredricksen una escritora que le abandona su marido, un reconocido científico, por una compañera de trabajo, ella después de toda una vida de convivencia con él le cuesta mucho superarlo hasta tal punto que cae en una enfermedad mental. Ella es hospitalizada, experiencia que le dejará marcada y que nunca olvidará. Cuando se recuerda en aquellos momentos no se reconoce, como no le reconocía su hija cuando iba a visitarla, aparecía bajo los efectos de la medicación, rígida y sin expresión, aniquilada de sus emociones. Y ¿quién da más? Además de tener que superar el abandono de su marido y el estigma de una enfermedad mental nos habla de lo que tuvo que superar en el colegio cuando era joven, del ostracismo al que le sometieron sus compañeras  y como borraron su identidad “En aquella época yo sentía como si alguien me hubiera echado una maldición, algo que no podía demostrar, solo intuir, porque los crímenes eran menores y en su mayoría ocultos… las burlas y los murmullos, las llamadas telefónicas anónimas, el silencio como respuesta”. Para recuperarse vuelve al pueblo de su infancia donde vive su madre en una residencia de ancianos. Allí inicia un taller de poesía con las jóvenes adolescentes y en donde nos dice “Ya no estoy loca estoy dolida”. Recibe anónimos que le critican su comportamiento, en un principio le asustan, pero conforme van siendo más explicativos parece reconocer al autor incluso llega a esperarlos como si de un confidente se tratara.
Hustvedt escribe en primera persona con un lenguaje directo, audaz y melancólico. Descripciones familiares, afectivas llenas de naturalidad y ternura. Algunas veces con guiños eróticos con el hermetismo que encierra el lenguaje. Es un libro lleno de contrastes, nos habla de las esperanzas de una juventud que tiene todo el tiempo por delante frente a la situación de las ancianas, sus pérdidas de memoria y la espera a la muerte. Contrasta las actitudes de los hombres, de sus silencios, de la falta de comunicación sobre sus emociones frente a las mujeres que desnudamos el alma entera con el simple hecho de escuchar a Beethoven. Nos regala momentos cinematográficos cuando hace paralelismos de las situaciones de sus protagonistas con el cine. “Todos debemos dejarnos llevar por la imaginación y proyectarnos, de vez en cuando, para tener la oportunidad de ataviarnos con esos trajes largos y esos fracs de un tiempo que nunca fue ni será”.  Científicos, filósofos y escritores deambulan por sus narraciones y también intercala poemas, cartas, correos electrónicos y continuos guiños al lector.
Si yo hubiera escrito el libro a la condición de relegada de la mujer hubiera añadido el retrato de una sociedad que no muestra solidaridad y ayuda cuando se sufre el abandono de tu marido y además te encierran por una psicosis reactiva. En esas circunstancias donde la mujer está siendo víctima “mucho de lo que nos pasa depende del azar, de cosas que escapan a nuestro control, depende de otros”  hemos sido testigos que la familia y amigos la  someten  al tercer grado culpándola de la situación, llenándola de reproches y lo que es peor creando una espiral de silencio donde no puede expresar sus emociones. Mia recibe apoyos y no se siente castigada socialmente por ello. Es envidiable como su hermana en cuanto se entera de su hospitalización toma un avión y va a visitarla para darle el apoyo que en esas circunstancias se necesita. En nuestra sociedad incluso son los propios médicos los que le dirían que cómo ha llegado a esa situación, los médicos que reclaman que no haya estigmas sociales con los problemas de salud mental son los que estigmatizan a los propios enfermos incluyéndolos en el grupo de síntomas que su ordenador les permite escribir sin preocuparse sin son o no fieles a la verdad y ofreciendo como único tratamiento el farmacológico. Leer que Mia recibía apoyo de su medica por teléfono, que en plena recuperación de su enfermedad la sociedad le permiten realizar un taller con adolescentes, que tenga el apoyo de su hermana, me parecía estar leyendo la situación de una sociedad muy lejos de la que nosotras vivimos.
El final no lo voy a desvelar, pero tampoco creo que sea concluyente. Puede ser el que Siri Husvedt nos escribe o podría ser otro, pero creo que eso no importa ni siquiera para la propia autora, lo importa es que Mia, no sea una criatura aislada que interaccione con los demás y vaya acumulando información sobre sí misma y la vean de verdad.

Siri Hustvedt en la entrega del Premio Princesa de Asturias a las Letras
No sé si este libro es el que más le representa, sí sé que no es el que más fama le ha dado, os aconsejo leerlo porque además de disfrutar de su calidad literaria nos permite romper el silencio sobre lo que nunca se escribió. “Amables lectores que estáis ahí fuera. Solo quería que lo supieseis”. En una entrevista que le hicieron le preguntaron si era autobiográfico porque encontraban muchos paralelismos con su vida, ella dijo que todos los autores se apoyan en las experiencias vividas para escribir, pero porqué no hacian esa pregunta nunca a los hombres.

domingo, 27 de octubre de 2019

Reseña de “El guardián entre el centeno”



 




Título: El guardián entre el centeno
Autor: Jerome David Salinger
Alianza Editorial, Madrid (2018)
N.º de páginas: 279







El guardián entre el centeno es uno de esos libros que una profesora debería tener y por supuesto haber leído. Yo habiendo sido profesora confieso que ni lo tenía ni lo había leído. Cuando comencé a trabajar los alumnos que tenía eran adolescentes y recuerdo que elegir libros para introducirles en el mundo de la literatura era muy difícil. Yo siendo también joven elegía más bien libros de actualidad e incluso revistas sobre la música que ellos escuchaban como el heavy metal con tal que vinieran al instituto y no se escaparan como le sucedió al protagonista de la novela, Holden Caulfield. No recuerdo cuando conocí la importancia de este libro para las clases de literatura en los institutos, pero si recuerdo que cuando lo conocí lo rechacé de entrada sólo porque era un libro publicado hace mucho tiempo en 1951 y pensé que estaría lejos de los problemas de la actualidad de mis alumnos. Estaba equivocada, es universal. En boca del mismo protagonista: “Los que de verdad me vuelven loco son esos libros que cuando acabas de leerlos piensas que ojalá el autor fuera amigo tuyo y pudieras llamarle por teléfono cuando quieras”.
Según me he informado el autor del libro tampoco fue un buen estudiante y empezó a trabajar en el negocio de alimentación, fue soldado en la segunda guerra mundial y afectado por ello y por perder a su novia tuvo que recibir tratamiento. Tuvo dos hijas y varias parejas. Murió mayor, a los 91 años, pero sin embargo dejó de escribir muy joven, quiso aislarse del mundo y de los contactos sociales y se convirtió al hinduismo. Creo que es su única obra publicada, aunque tiene otras inéditas. La publicación de esta novela tuvo muchos problemas por el lenguaje provocador y por retratar de una manera abierta la rebeldía adolescente. Hay toda una leyenda negra alrededor del libro, como que ha sido el referente de algunos asesinos y rebeldes. Pero después de haberlo leído me viene a la memoria una conversación con una amiga acerca de que las lecturas que hacemos cada uno de los libros no son las mismas siendo los mismos libros para todos.
La novela narra la experiencia de Holden Caulfield unos días antes de Navidad. Tiene dieciséis años y acaba de ser expulsado de la escuela de Pency por tener malos resultados en sus estudios.” No me gustaba nada de lo que pasaba en Pency. No puedo explicarlo. Vamos contéstame- le dijo”. Así que no espera a las vacaciones para marcharse, coge el dinero que le queda, la maleta y se va sin decir nada a sus padres. En las primeras cien páginas, Holden ya es como de la familia para el lector, le conoces a él, conoces a su familia, a sus amigos, a sus no tan amigos e incluso a sus profesores. Todo en un lenguaje llano y coloquial como lo utilizaría un adolescente, pero sin rayar en la vulgaridad o lo grotesco. Cuando se escapa se siente sólo, siente la necesidad de hablar con alguien, va a salas de baile, consigue salir con Sally, una amiga, van al teatro, a patinar, llama a Jane, la que siente realmente como novia “con Jane ni siquiera tenías que preocuparte de si te sudaba la mano o no. Sólo te dabas cuenta de que eras feliz. Eras feliz de verdad”. Reflexiones como esta y como las que hace sobre su familia hace que te parezca imposible que la historia de este muchacho sea un referente para ningún asesino. Se acuerda de su hermano muerto de leucemia, al que dedica en su clase una preciosa redacción sobre un guante de beisbol y añora a su hermana Phoebe, una niña pelirroja de diez años cuando visita el museo que ella también había visitado con el colegio “Pensé en que vería las mismas cosas que había visto yo y en que ella también sería diferente cada vez que las viera”. “Ciertas cosas deberían seguir siendo como son. Deberías poder meterlas en una de esas vitrinas de cristal y dejarlas en paz. Sé que es imposible, pero de todos modos es una pena.” Y a través de los detalles nos la podemos imaginar con su inocencia y su bondad en el día a día “sobre el asiento había puesto la blusa y las demás cosas. Los zapatos y los calcetines estaban en el suelo, justo debajo de la silla, uno al lado del otro”. Salinger escribe con sencillez, frescura y naturalidad y lo normal se convierte en extraordinario. “Luego, sólo porque sí, le di un cachete en el trasero”. Conocemos el ambiente de la América de entonces, su música, su cine, sus libros y también de la sociedad. Critica la falsedad y la hipocresía. “El padre llevaba uno de esos sombreros gris perla que llevan mucho los tíos pobres cuando quieren parecer elegantes”.  Costumbrista y sensible, retrata muy bien el carácter y las inquietudes de los niños “Eso es lo bonito que tienen los tiovivos, que siempre tocan las mismas canciones”
 Nuestro personaje nos habla directamente, está narrado en primera persona y nos cuenta toda su historia como en una interlocución con los lectores. Una de las partes más formativas para los adolescentes que lo lean está en el capítulo veinticuatro donde el profesor Antolini hace una preciosa reflexión sobre la búsqueda del ser humano, decidir quién ser, estudiar, formarse para dirigirse a nuestras metas, preciosos consejos acerca del valor del estudio “averiguar la talla de tu inteligencia” Aunque nuestro querido Holden responde como es de esperar en un adolescente “Cuantas más vueltas le daba más me deprimía y me confundía. Me pasé allí sentado, creo que una hora. Al final decidí marcharme”.
Campo de cebada con segador al mediodía (1889) a la izquierda, Figura de escolar (1890) a la derecha, Van Gogh
Pero sí, nuestro personaje es rebelde hace lo que otros no harían como escaparse de su escuela, no decir nada a sus padres, ver a su hermana a escondidas, pedir alcohol siendo un menor, no aceptar prostitutas del ascensorista, escaparse de la casa del profesor porque le acaricia la cabeza mientras duerme o llamar a su amiga Jane en mitad de la noche. Pero quien no se ha sentido tentado a llamar a alguien en mitad de la noche para aclarar esos conflictos que te quitan el sueño o parar a tu vecino para preguntarle porque ya no te saluda. Pero no lo hacemos quizá porque no queremos ser guardianes entre el centeno, preferimos ser abogados, médicos o funcionarios, que unos se tiren al centeno y se caigan por el precipicio no es cosa nuestra, somos personas adultas y no unos adolescentes inconscientes. Y aquí está la clave del título. Holden vuelve a casa para despedirse de su hermana Phoebe, y en la conversación con ella le pregunta que le gustaría ser y él contesta con un precioso párrafo que le gustaría ser el guardián entre el centeno de la canción que cantaban juntos basada en el poema de Robert Burns. Mas adelante casi al final del libro hay una bella escena en la que Holden se convierte en guardián de su hermana montada en el tío vivo, pero entonces sus pensamientos son otros ¿o quizá no? “Lo que tienen los niños es que si quieren alcanzar la anilla dorada hay que dejar que lo hagan y no decir nada. Si se caen, qué se caigan, pero no es bueno decirles nada” y con una extraordinaria maestría Salinger nos mete en la escena y en su significado con una canción Smoke Gets in Your Eyes.
En la fotografía que he elegido para presentar el libro he dudado entre varias láminas de pintores que den significado al título, mi duda estaba entre la del Campo de cebada con segador al mediodía junto con La figura de un escolar de Van Gogh o La niña con regadera de Renoir, creo que si le preguntara a Holden elegiría a Phoebe. Aconsejo leerlo claro que sí, aunque no seáis adolescentes ni tampoco profesores solo porque Holden nos invita a hacerlo “Dios mío, ojala hubieran podido estar allí”.

martes, 24 de septiembre de 2019

Reseña de "El corazón de las tinieblas"









Título: El corazón de las tinieblas
Autor: Joseph Conrad
Colección 519 letras
N.º de páginas: 129










Uno de los recuerdos de mi infancia me ha llevado a leer este libro de la literatura universal. Hace poco oí hablar de él y hasta entonces no lo relacionaba con mi recuerdo, puse en duda incluso si se trataba de este libro o de otro. Los recuerdos de la infancia son muy emocionales y a veces no son fieles a la verdad. En la estantería de casa de mis abuelos había unos pocos y viejos libros, tenía una gran curiosidad por conocer, un día me acerqué y buscando algo que leer me encontré con uno que tenía la portada  rota, del título solo quedaba la palabra corazón pero cómo podía un libro con esa palabra tener aquella horrible ilustración “… golpeaban el suelo, movían las cabezas con cuernos, retorcían sus cuerpos rojos; sacudían hacia el feroz demonio del río un manojo de plumas negras y una piel sarnosa… “ Seguramente el ilustrador sería muy bueno porque los dibujos que vi me causaron horror, los recuerdo así de reales y como todo lo que produce terror también me provocó curiosidad  que  he mantenido hasta ahora porque no llegué a leerlo, hubo más visitas a la estantería pero aquel libro teniéndolo presente no lo volví a mirar.
 Joseph Conrad viajó al Congo y el libro está basado en las experiencias que tuvo allí. Está dividido en tres partes, en las dos primeras narra el viaje de Charlie Marlow de Londres a África, era un marino de aspecto entre asceta y vagabundo“con la melancolía que cubría a los hombres”. El autor describe atardeceres, sentimientos, personas y situaciones. Paisajes y emociones se dan la mano en el viaje a través de un río hasta llegar al corazón de un continente donde se celebraran las batallas más oscuras. Va en busca del señor Kurtz que es un agente a cargo de una estación muy importante de marfil, pero tiene tantas dificultades para encontrarlo que queda desconcertado y hasta duda de su existencia. El Congo aparece como el país de las bestias pero tenemos que seguir leyendo para comprobar también las críticas al imperialismo occidental. En la tercera parte se narra el encuentro con Kurtz que era un hombre complicado, las tribus le adoraban y otros pensaban que estaba loco, de grandes ideas pero lo encuentran enfermo y abandonado. Esta última parte es una maravillosa reflexión sobre la vida en la que aparece también la mujer de Kurtz, personaje que ayuda a Marlow a todas esas reflexiones y que juntos construyen el final de la historia. Joseph Conrad nos describe como los corazones de los hombres laten en la oscuridad, nos habla sobre el enigma de vivir y enfrenta el modelo de vida occidental con la vida en la selva:“Su comportamiento simple, sus rumbos de individuos comunes haciendo sus negocios en una seguridad perfecta, me resultaba tan ofensivo como una locura escandalosa enfrentada a la faz de un peligro que es incapaz de comprender”.
No es solo una historia de aventuras es también un libro de profundos planteamientos, nos lleva a lo más recóndito del ser humano“ Los principios no son suficientes. Son solo vestidos, trapos que vuelan a la primera sacudida”. También a través de sus lineas además de las experiencias vividas por el autor se refleja  su personalidad como cuando resalta la importancia a la lectura y los libros en plena vida salvaje: “Arrancarme de la lectura, les dijo, fue como separarme del refugio de una vieja y sólida amistad”. Tiene algún giro que me ha recordado al realismo mágico de Gabriel García Márquez “La hierba le crecía a través de las costillas cubriendo sus huesos”; con su técnica narrativa y su estilo se adelantó a la modernidad como cuando nos ofrece distintos niveles de lectura unas veces dirigiéndose al lector y otras al protagonista de la historia.
La obra se publicó por primera vez en 1898, mi abuelo nacería dos años después, es posible que el libro que vi en su estantería fuera este y sino ¿cuál?  En cualquier caso creo que aunque las razones que nos llevan a leer los libros nos predisponen a su lectura al final lo que importa es el poso que ellos dejan en nosotros, os aconsejo leerlo es una gran obra, un “eco de la elocuencia” y para mi además ha dibujado una nueva ilustración que no me causa terror: “ Contemplábamos esa corriente venerable, no en el vívido flujo de un breve día que llega, y luego se va para siempre, sino a la augusta luz de una memoria perenne”.


viernes, 2 de agosto de 2019

Reseña de "La metamorfosis" de Franz Kafka

 






Título : La metamorfosis y otros relatos
Autor: Franz Kafka
Ilustrador: Santiago Caruso
Editorial: Alma, clásicos ilustrados, Barcelona, 2018
Número de páginas: 80








Un libro clásico de conocido argumento que aunque en mis tiempos de estudiante no llegué a leer sí estudié acerca de su contenido. No sé si la idea que había mantenido sobre este libro es lo que me enseñaron o es el filtro del tiempo el que me ha llevado a creer que era un relato a modo de ensayo filosófico donde a través de una historia se habla de los cambios que se producen en una persona a lo largo de la vida a modo de crisálida. Pero me ha pasado como lo que algunos cuentan sobre La Gioconda de Leonardo Da Vinci, alimentados con grandes expectativas sobre el cuadro se sienten decepcionados al ver el tamaño que tiene. En este caso no ha sido por el tamaño, sabía que era una obra corta, sino que tenía otra idea de lo que era el libro, en mi opinión está más cerca de ser un cuento para niños que un ensayo filosófico, de hecho en un principio he leído que fue escrito con esa intención. Y en cuanto al contenido o mensaje del libro trata más de las relaciones familiares y sus desengaños que del desarrollo personal.
El protagonista de la historia es un comerciante textil Gregor Samsa que vive con sus padres y su hermana Grete. Un día se convierte en un extraño insecto y él y su familia tienen que aprender a vivir con esa transformación . Los padres no le prestan mucha atención, él empieza a conocer los verdaderos sentimientos de su padre que sólo le preocupa la economía familiar. La hermana es la única que parece hacerle caso y se encarga de darle de comer hasta que un día también expresa su voluntad ante esa situación.
Es impresionante como en una historia tan simple pueden manifestarse los conflictos más profundos. Franz Kafka también estuvo atormentado por sus relaciones familiares y tuvo una muy buena relación con una de sus hermanas Ottla, su vida fue complicada y se entregó a  su profesión de escritor. Utiliza la fantasía a modo de los cuentos de hadas y con ello los lectores podemos descifrar el significado que hay detrás de todos los gestos  y palabras.
Por supuesto no voy a desvelar el final, pero lo que es paz para todos los personajes no lo es para el lector, por lo menos para mi, crea inquietud y surgen multitud de preguntas que les hubieras planteado a los protagonistas para encontrar otros comportamientos y otras vías de solución, obviamente sin cambiar el argumento ni las emociones que el autor plantea. Pero quizá ahí está el valor de esta obra que como las grandes obras artísticas acumula emociones e intenta moldear a los lectores .
He viajado muchas veces a París pero siempre de paso conduciendo hacia Inglaterra, en una ocasión paré a visitarlo pero con muy poco tiempo, con la persona con la que viajaba tuvimos que decidir entre pasear por la ciudad o entrar al Museo de Louvre, visitamos Montmartre, no se si tendré la posibilidad de visitarla de nuevo y poder admirar por mi misma La Gioconda para tener mis propias opiniones. Yo os propongo que leáis este libro que es conmovedor y sorprendente para sentirlo por vosotros mismos. 
 La edición que pude encontrar de este libro es extraordinaria, con un papel de calidad con el que ya se hacen pocos libros, con “punto de libro” e ilustrada, igual que un té no sabe igual en un vaso de plástico que en una taza de porcelana si os sentís motivados a leer La metamorfosis os aconsejo que lo leáis en esta edición.